Crecimiento poblacional versus menos turismo
Sierras Chicas se empecina en ser la contracara del resto de las regiones turísticas de Córdoba.
Sierras Chicas se empecina en ser la contracara del resto de las regiones turísticas de Córdoba. En todas, la impresión dominante es que la afluencia de turistas es menor a la esperada, pero allí hoteleros y cabañeros perciben que tienen más gente de la que suponían.En el resto de los valles, impera la sensación de mucha gente en las calles, pero no tanta pernoctando en sus establecimientos. En Sierras Chicas se ve al revés.Para el universo turístico cordobés, Sierras Chicas representa hoy apenas el tres por ciento del total de camas disponibles en hoteles, cabañas y hosterías. Son unas cinco mil plazas, sobre las 150 mil de toda la provincia.De las 10 áreas turísticas de Córdoba, es la que menos creció en los últimos 15 años. En 2000, representaba el 5,6 del total de camas.La paradoja es que la región que menos creció en capacidad turística fue la que más lo hizo en habitantes en las dos últimas décadas. Sierras Chicas fue centro de una enorme mudanza, sobre todo de capitalinos.Hoy, la región tiene, proporcionalmente, muchos más vecinos pero menos turistas.El enorme crecimiento poblacional parece venir conspirando contra las proyecciones turísticas.Las localidades crecieron pero sin orden ni planificación. La naturaleza cobra facturas, como cuando la trágica crecida de hace un año destruyó todo lo que se había (mal) avanzado sobre cauces de ríos y arroyos.Ese crecimiento en población, además, no llegó acompañado del desarrollo de la infraestructura básica. Aún sorprende al resto de los cordobeses que Sierras Chicas casi no cuente con gas natural ni redes cloacales, y que los problemas en el abastecimiento de energía y de agua potable sean amargadamente repetidos.Ahora, vuelven a llover anuncios oficiales sobre esa zona. Cloacas y gas para todas las localidades, mejorar agua y energía, y un plan de ordenamiento territorial que termine con la deforestación descontrolada en las cuencas y redefina espacios en las riberas de ríos y arroyos ha comprometido el nuevo Gobierno provincial.Muchas promesas para una descreída población, que hace años las viene escuchando, y que no vio cumplidas, en tiempo, las que le hicieron oír hace un año sobre la reconstrucción que merecía.

