Crecen casos y muertes por tos convulsa
En Córdoba murieron ocho bebés en 2011. Se notificaron 1.318 diagnósticos sospechosos, un aumento del 54,8% en relación con 2010.
Ya estaba casi en el olvido, pero a partir de 2004 empezaron a aparecer brotes en distintos puntos del país y, poco después, a producirse muertes, en especial de bebés menores de 6 meses. Y, el año pasado, tanto en Córdoba como en la Argentina, se registró un significativo aumento en los casos y en los fallecimientos infantiles.
Se trata de la tos convulsa o coqueluche, también denominada pertussis o tos ferina, una enfermedad respiratoria aguda altamente contagiosa, causada por la bacteria Bordetella pertussis .
Hoy representa, según el Ministerio de Salud de la Nación, una de las principales causas de morbimortalidad en la niñez, porque si bien en los adultos y adolescentes mayores suele ser una patología banal, es una enfermedad muy severa que implica riesgo de muerte cuando afecta a los niños que no tienen anticuerpos contra ella.
La situación provincial. En Córdoba en 2011 se notificaron 1.318 casos sospechosos de coqueluche, lo que representó un 54,8 por ciento más que lo registrado el año anterior, cuando se reportaron 851. En 2009, a su vez, los casos sospechosos habían sido 575.
Los casos confirmados con análisis de laboratorio, entretanto, fueron 210 en 2011, 177 en 2010 y 131 en 2009. En cambio hasta 2005, cuando se notificaron 95 casos sospechosos, la enfermedad había sido prácticamente inexistente, pero desde entonces no dejó de crecer.
Los datos fueron proporcionados por el Ministerio de Salud de la Provincia de Córdoba, a través de la Dirección de Epidemiología.
La mayor inquietud se vincula al incremento en los fallecimientos causados por la enfermedad, que pasaron en la provincia de uno en 2010 a ocho en 2011. En los años anteriores, a su vez, la tos convulsa había provocado cuatro decesos infantiles en 2006, nueve en 2007, seis en 2008 y cinco en 2009.
La vulnerabilidad de los bebés más chiquitos es evidente, al advertir que de los fallecidos el año pasado en Córdoba, todos tenían menos de 1 año y siete eran menores de 3 meses.
“La situación es preocupante por el aumento de los casos y de las muertes de bebés, a raíz de la insuficiencia respiratoria que puede causar la enfermedad”, indicó Mónica Ingelmo, secretaria de Prevención de la cartera sanitaria provincial
“Lamentablemente hay un rebrote de la enfermedad que hay que controlar, especialmente con las estrategias de vacunación”, señaló la funcionaria.
Lo mismo pasa en el país. Lo que sucede en Córdoba es, a su vez, similar a lo que se registra a nivel global en el país.
En la Argentina el año pasado hubo 2.946 casos confirmados de tos convulsa, en tanto que hasta fines de septiembre se produjeron 39 muertes, de acuerdo con datos suministrados por el Ministerio de Salud de la Nación. Los bebés menores de 2 meses fueron los más afectados por la enfermedad, y constituyeron el 74,36 por ciento de los fallecidos.
“La notificación de casos sospechosos y también de confirmados aumentó de 2010 a 2011”, precisó Carla Vizzotti, jefa del Programa Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles. La funcionaria también advirtió que durante todo el año pasado “el país estuvo en zona de brote en el corredor endémico”, y que el impacto de los casos fue en un ciento por ciento en los niños menores de 1 año.
Algunas causas. La vulnerabilidad de los bebés se explica porque la inmunidad contra la tos convulsa recién se adquiere después de recibir las tres primeras dosis de la vacuna pentavalente, que se aplica a los 2, 4 y 6 meses. Luego hay refuerzos a los 18 meses con la cuádruple y con la triple bacteriana al ingreso escolar.
A esta etapa en la que los anticuerpos aún no se generaron en forma completa, se suma que la vacuna genera defensas por un período acotado (cinco a seis años), por lo cual los adolescentes y adultos pueden volver a padecerla. Por esa razón, esos grupos etarios son hoy la fuente de contagio de los niños pequeños, según explicó la médica Sandra Belfiore de Epidemiología de la Provincia.
Y mientras en los adultos y adolescentes no es una enfermedad grave, no sucede lo mismo con los lactantes que al no estar vacunados, no tienen defensas contra ella.
Por esa razón y ante el rebrote de la enfermedad, indicó Belfiore, en 2010 se incluyó en el Calendario Nacional la inmunización obligatoria de los niños de 11 años contra la tos convulsa con la vacuna triple bacteriana acelular.
“Pero la cobertura aún no es la óptima en el país, por lo que es fundamental que las madres cumplan con el calendario obligatorio de vacunación”, subrayó la infectóloga Ana Ceballos de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Cuáles son los síntomas
Se contagia por el contacto con las secreciones de los infectados. En los adultos, da tos persistente que dura de una a seis semanas. En los bebés, dificultad respiratoria y para alimentarse. La neumonía es la principal causa de muerte.

