Salud. Covid-19 leve y gripe: cuál deja una huella más duradera en el cerebro y los pulmones

Una investigación de la Universidad de Tulane halló que, tras infecciones leves, el SARS-CoV-2 provoca cambios duraderos en el cerebro que no se observan con la gripe.

25 de febrero de 2026 a las 01:41 p. m.
Covid-19 leve y gripe: cuál deja una huella más duradera en el cerebro y los pulmones
Incluso cuando la fiebre baja y el test vuelve a salir negativo, hay personas que siguen sintiéndose como si no hubieran terminado de curarse tras un Covid-19 leve.

Incluso después de superar una Covid-19 leve, algunas personas continúan con fatiga, niebla mental o dificultad para respirar.

Ahora, un estudio de la Universidad de Tulane, en Estados Unidos, aporta una posible explicación biológica. Sucede que el SARS-CoV-2 puede dejar inflamación cerebral persistente y alteraciones vasculares que no aparecen tras una gripe leve.

Los resultados fueron publicados en la revista científica Frontiers in Immunology y surgen de un modelo experimental en ratones que comparó los efectos a largo plazo de ambos virus.

Pulmones: secuelas similares, pero distinta reparación

Los investigadores analizaron tejido pulmonar y cerebral una vez que la infección ya no era detectable.

En los pulmones, tanto la gripe como la Covid-19 dejaron signos de daño persistente: presencia de células inmunitarias residuales y mayor acumulación de colágeno, una proteína asociada a la cicatrización.

Este proceso puede endurecer el tejido pulmonar y explicar por qué algunas personas refieren falta de aire semanas después de una infección respiratoria.

Incluso cuando la fiebre baja y el test vuelve a salir negativo, hay personas que siguen sintiéndose como si no hubieran terminado de curarse tras un Covid-19 leve.
Incluso cuando la fiebre baja y el test vuelve a salir negativo, hay personas que siguen sintiéndose como si no hubieran terminado de curarse tras un Covid-19 leve. (Freepik)

Sin embargo, se detectó una diferencia clave. Tras la gripe, el pulmón activó mecanismos de reparación, enviando células especializadas para reconstruir el revestimiento de las vías respiratorias. Esa respuesta fue mínima tras la infección por SARS-CoV-2.

Cerebro: la principal diferencia

El hallazgo más relevante se observó en el cerebro. Aunque no se detectó presencia del virus en el tejido cerebral, los ratones que habían tenido Covid-19 mostraron inflamación persistente semanas después de la infección, junto con pequeñas áreas de sangrado en vasos sanguíneos.

Además, el análisis de expresión génica reveló alteraciones en vías relacionadas con la serotonina y la dopamina, neurotransmisores vinculados al estado de ánimo, la cognición y los niveles de energía.

Estos cambios prácticamente no se observaron en los animales infectados con gripe.

“En ambas infecciones observamos daño pulmonar persistente. Pero los efectos a largo plazo en el cerebro fueron exclusivos del SARS-CoV-2”, señaló el doctor Xuebin Qin, profesor de microbiología e inmunología y autor principal del estudio.

Claves para entender el Covid prolongado

Los resultados ayudan a explicar por qué el Covid prolongado suele presentar síntomas neurológicos como confusión mental, fatiga y cambios de humor, mientras que la gripe se asocia con mayor frecuencia a complicaciones respiratorias.

El estudio fue financiado por la Asociación Americana del Corazón, en el marco de un programa destinado a analizar las consecuencias cardiovasculares y cerebrovasculares a largo plazo de la pandemia.

Los investigadores sostienen que identificar estos cambios biológicos puede mejorar el seguimiento clínico y orientar el desarrollo de tratamientos dirigidos a prevenir daños duraderos.