Mito. Los cordobeses descendemos de los antepasados vikingos de Haaland ¿y no nos dimos cuenta?

Años atrás un estudio de la revista Nature confirmó la presencia "vikinga" en Norteamérica en el año 1021, lo que reavivó una antigua hipótesis sobre los enigmáticos menhires en tierras argentinas y el supuesto origen escandinavo de los pueblos originarios cordobeses.

10 de julio de 2026 a las 12:18 p. m.
Los cordobeses descendemos de los antepasados vikingos de Haaland ¿y no nos dimos cuenta?
Haaland y su ritual vikingo.

Una teoría sostiene que los vikingos llegaron a Canadá hace mil años, bajaron caminando por todo el continente, hicieron una escala en Buenos Aires para poner unos menhires y, como quien no quiere la cosa, terminaron instalándose en las sierras cordobesas. Y ahí empezó todo.

¿Descendemos de los antepasados del goleador Erling Haaland de Noruega y no lo sabíamos? ¿Por eso la "remamos" tanto cada día?

Haaland mide casi dos metros, corre como si tuviera un motor V8 y define con una violencia que asusta y si bien nació en Inglaterra, sus padres son noruegos. Tranquilamente en Córdoba lo podríamos adoptar. De hecho el festejo con "remo vikingo" ya lo habían implementado los "piratas" de Belgrano de Córdoba años anteriores a que lo hiciera la selección noruega. ¿Tal vez sabiendo algo que nosotros no conocíamos? Pero vayamos por parte.

Haaland y su ritual vikingo.
Haaland y su ritual vikingo. (AP)

Los vikingos ¿vinieron a Córdoba?

La evidencia científica confirma la presencia nórdica en Norteamérica, pero el supuesto viaje hasta Córdoba sigue siendo una hipótesis muy discutida, más cercana al terreno del mito y de algunas interpretaciones esotéricas que a un consenso arqueológico. En 2022 el periodista cordobés Sergio Carreras escribió una columna en ese sentido.

Un estudio publicado en la revista Nature el 15 de julio de 2019 por los arqueólogos Paul Ledger, Linus Girdland-Flink y Véronique Forbes, y ratificado con otro artículo del 20 de octubre de 2021 en la misma publicación, sostiene que los vikingos estuvieron al este de Terranova en 1021, en un pueblo hoy llamado L’Anse aux Meadows.

El pueblo vikingo reconstruido en L' Anse Aux Meadows, al este de Canadá, donde habrían llegado los navegantes escandinavos que luego bajaron por el continente.
El pueblo vikingo reconstruido en L' Anse Aux Meadows, al este de Canadá, donde habrían llegado los navegantes escandinavos que luego bajaron por el continente. (Archivo)

Allí se encontraron un alfiler de bronce, madera europea labrada con herramientas de hierro y restos de viviendas que demostraron la llegada vikinga al continente, tal como contaban las sagas nórdicas.

Hay historiadores que además sostienen que los luego los vikingos habrían ido bajando hacia el sur hasta llegar al actual territorio cordobés, donde fueron encontrados por los conquistadores españoles en el siglo XVI, quienes los conocieron con el nombre de "comechingones". Estos viejos habitantes, como ha quedado asentado en las crónicas, tenían poco que ver, físicamente, con el resto de los pueblos de la región. Eran altos, de mayor contextura, barbados y de cabellos claros. Por lo cual los comechingones no habrían sido perseguidos sino asimilados por los recién llegados.

Algunos antropólogos, escritores y líderes esotéricos agregaron el presunto hecho de que algunas pictografías del Cerro Colorado son grafismos rúnicos, propios de las lenguas escandinavas, y dejarían ver unas drakkars, las embarcaciones vikingas, navegando junto a animales de la región como cóndores y guanacos.

La marcha hacia el sur y los menhires

A partir del asentamiento canadiense, diversos autores postulan que estos grupos continuaron su travesía hacia Sudamérica asimilando costumbres locales.

La guía y exploradora Paola García encabeza recorridos en Coronel Pringles, Buenos Aires, donde exhibe cientos de monumentos de piedra (menhires) vinculados a esta teoría, según una publicación del diario La Nación de 2020.

"Suena descabellado, pero los menhires podrían ser la prueba de la presencia de vikingos en Buenos Aires", afirma García de manera categórica.

Menhires en la zona de Coronel Pringles en Buenos Aires.
Menhires en la zona de Coronel Pringles en Buenos Aires. (La Nación / Archivo)

Un equipo de investigadores del Conicet realizó un trabajo de campo en el lugar y determinó que la ubicación de estas rocas semienterradas resulta sumamente inusual.

"La disposición, sumamente extraña, no responde a estructura de corrales, mangas ni alambrados. Sino a monumentos rituales europeos", indica un informe preliminar del organismo científico, aunque piden prudencia antes de emitir conclusiones.

En su informe el Conicet determinó que en su mayoría los menhires están a orillas de cursos de agua, y específicamente cerca de horquetas, es decir, donde se dividen o unen las aguas, las confluencias. "Son lugares que aseguran reparo de los vientos, protección y visibilidad, agua, es decir, condiciones óptimas para la vida", señala el informe. Aún los menhires no han sido profundamente estudiados, por lo que son pocas las conclusiones que se pueden sacar, añade la publicación.

El vínculo genético en la provincia de Córdoba

La hipótesis central para la región mediterránea postula que los descendientes de los nórdicos se radicaron en los territorios actuales de Córdoba y San Luis.

Antropólogos y escritores basan esta idea en las características físicas atípicas de los antiguos pueblos hênîa y kâmîare, agrupados vulgarmente bajo el nombre de comechingones.

"En Argentina sus descendientes habrían tenido su territorio en la actual provincia de Córdoba, pasaron a la historia con el nombre de comechingones", explica García al citar los estudios del antropólogo francés Jacques de Mahieu.

A pesar del atractivo de la historia y del comprobado paso nórdico por Canadá, gran parte de esta teoría por ahora solo se basa en el plano de la literatura esotérica y el mito.