Alimentación. ¿Para cuántos cordobeses alcanza la producción de frutas y verduras del cinturón verde de la Capital?

Un estudio de investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba avanzó sobre el nivel de producción actual en el entorno de la ciudad de Córdoba. También se preguntó para cuántos alcanzaría si se aplicara una dieta más saludable.

07 de mayo de 2026 a las 04:08 p. m.
¿Para cuántos cordobeses alcanza la producción de frutas y verduras del cinturón verde de la Capital?
¿Cuánto de lo que llega a verdulerías y supermercados está producido en la misma región?

Hubo una pregunta sobre la comida de los cordobeses: ¿Puede una ciudad o región producir los alimentos necesarios en su entorno para que su población tenga una dieta saludable? Un estudio de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) respondió ese interrogante para el caso de la ciudad de Córdoba.

El estudio encontró que la producción de la región agroalimentaria de la ciudad de Córdoba (RACC), en el área que se conoce como el cinturón verde de la Capital, genera una producción que alcanza para cubrir el 56,2% de la demanda de frutas y el 77,5% de verduras que comen los vecinos de la ciudad, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS).

Si la pregunta fuese para cuánta población alcanzaría la producción actual si la idea es que todos los habitantes de la Capital comieran según las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA), la respuesta sería que solo cubriría el 21,3% en frutas y verduras.

El sitio UnCiencia, de la UNC, que difundió el trabajo, expone que las conclusiones “ponen en jaque la idea de que Argentina produce alimentos de sobra”.

“El sistema alimentario promociona índices, según los cuales sobra la comida en Argentina. Pero hay algo que no se está midiendo bien. Medir en términos de kilos de soja no es medir alimento, ni accesibilidad, ni seguridad alimentaria y nutricional de las personas”, plantea Matías Scavuzzo, autor del trabajo, presidente Fundación Innovacomunidad y docente de la UNC.

Victoria Marinelli, investigadora en el Instituto Gulich, de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) y de la UNC, agrega: “Queremos contribuir a la discusión de que hay que comer y producir mejor. Para eso es clave comer alimentos frescos de proximidad. Tenemos una población que se enferma, en parte, por la mala alimentación”.

Cinturón verde de la ciudad de Córdoba: en retroceso para la producción de frutas y verduras.
Cinturón verde de la ciudad de Córdoba: en retroceso para la producción de frutas y verduras. (UnCiencia)

Al vincular la capacidad productiva y el consumo regionales, lograron construir un Índice de Autosuficiencia Alimentaria. Esta herramienta permite estimar qué proporción de los alimentos consumidos por una población se produce dentro de la misma región.

El objetivo fue conectar dos campos que habitualmente se estudian por separado: el sistema productivo y la nutrición. “Es la primera vez que se aplica en América latina. Para Argentina tiene más importancia porque somos un país productor de alimentos”, apuntó a UnCiencia Micaela Campero, investigadora del Centro de Investigaciones en Nutrición Humana de la Facultad de Ciencias Médicas, de la UNC.

El informe marca que el contrapunto entre lo que se produce, lo que se consume y lo que debería consumirse para llevar una dieta saludable, desnuda fallas tanto en la “oferta” como en la “demanda” de frutas y verduras.

El cinturón verde de Córdoba, en retroceso

Uno de los hallazgos del trabajo apunta a que la estructura productiva del territorio no necesariamente responde a las necesidades de una dieta saludable. Los investigadores señalan que el sistema alimentario está condicionado por decisiones económicas y productivas que influyen en qué se cultiva, qué se comercializa y qué termina consumiendo la población.

Marinelli, ya en su tesis doctoral, había determinado que el cinturón verde de Córdoba tuvo una disminución del 75% de su área productiva desde la década de 1980 hasta el 2020.

Cinturón verde de la ciudad de Córdoba: en retroceso para la producción de frutas y verduras.
Cinturón verde de la ciudad de Córdoba: en retroceso para la producción de frutas y verduras. (UnCiencia)

“Mientras la población creció, disminuyó el área cercana que la alimenta. ¿Por qué? Porque se alimenta mal con otra cosa y porque se alimenta poco”, comenta. Detalla, por ejemplo, que en el sur de la Capital esas huertas se transformaron en urbanizaciones y hacia el noreste, también en en agricultura industrial.

“Además, la producción no se volvió más eficiente. Por ejemplo, no se hicieron mejoras en el manejo del agua para riego, un insumo clave de la horticultura. Y también trajo problemas sociales, porque la gente que producía se quedó sin trabajo. Y ecológicos, porque se redujo la biodiversidad y los servicios ecosistémicos”, agrega la investigadora.

En el trabajo relevaron que la RACC cuenta con 1.290 hectáreas de producción de hortalizas para un total anual de 82.651 toneladas, sin incluir las granjas dedicadas al monocultivo de papa, batata y zanahoria.

En cuanto a las frutas, se incluyó a Colonia Caroya, reconocida como un centro frutícola histórico. La superficie es más pequeña: 81,6 hectáreas, con un promedio de 1.668 toneladas al año.

Cuánta fruta y verdura comemos

Sobre el consumo, los datos de la ENNyS indican que el 50% de los habitantes de la región centro del país consumen entre dos y cuatro porciones de frutas y verduras por día (225 gramos). El consumo aumenta en directa relación con los ingresos del hogar. Las familias con mayores ingresos ingieren un 50% más de verduras.

Frutas y verduras. Consumo vital.
Frutas y verduras. Consumo vital. (Pedro Castillo / La Voz)

Este consumo es muy inferior a los que recomiendan las guías de nutrición. Pero aun con ese consumo relativamente bajo, la producción regional no lograría cubrir la demanda.

Según las GAPA, es saludable consumir al menos cinco porciones al día de frutas y verduras. Una porción equivale a medio plato de verduras (no incluye papa, batata, choclo y mandioca.), o una fruta mediana.

Hacia adelante

Para Marinelli, es clave que el cinturón verde de Córdoba produzca más frutas y verduras. “Se necesita un ordenamiento territorial que promocione el acceso a tierras periurbanas para la producción de alimentos. Tendría múltiples beneficios, no solo la producción, sino también de trabajo y los servicios ecosistémicos”, comenta en el informe.

La investigadora asegura que hay tierras disponibles en la región que circunda a la Capital. “También habría que dar disponibilidad del recurso hídrico. Y promocionar la producción de bioinsumos agropecuarios que no sean perjudiciales para la salud de los vecinos, como fertilizantes y el manejo integrado de plagas”, señala.