Historias. Pasó por siete carreras distintas y se recibió a los 65 años: “Es fundamental tener clara la meta”

Alicia Sant Tochón recibió su título de Licenciada en Antropología por la Universidad Nacional de Córdoba tras pasar una vida buscando su vocación.

09 de marzo de 2026 a las 07:34 a. m.
Pasó por siete carreras distintas y se recibió a los 65 años: “Es fundamental tener clara la meta”
Alicia Sant Tochón, se recibió en le UNC a los 65 años. (José Gabriel Hernández

La Licenciatura en Antropología entró en la oferta académica de la Universidad Nacional de Córdoba en 2010. Desde entonces, tuvo 209 egresados. Entre ellos, Alicia Sant Tochón, que a los 65 años consiguió el título que lleva persiguiendo toda la vida.

“Soy coleccionista de libretas universitarias”, afirma Alicia. Con un esposo militar, las mudanzas fueron moneda corriente para su familia durante años. Con una mente inquieta, las inscripciones a diversas carreras también.

Finalmente, en 2009 llegaron a Córdoba y sentaron raíces. Alicia recuerda: “Fue donde pudimos radicarnos; plantar el árbol y ver el fruto”. A su vez, fue el lugar en el que años más tarde lograría romper con la racha de obstáculos que evitaron que alguna vez pasara del primer o segundo año de cursada.

En 2013, con 52 años, se inscribió en la Licenciatura de Antropología. En 2020 rindió de manera virtual la última materia de la carrera. A días de cumplir 66 años, defendió su trabajo final. “Estoy muy contenta, es algo que quería lograr hace años”, aprecia.

Siete carreras en 45 años

Nacida en Tucumán y criada en La Rioja, Alicia volvió a su tierra natal para ingresar por primera vez a la universidad. Por presiones familiares, se encontró estudiando Ingeniería con solo cuatro compañeras mujeres. A los dos años abandonó y optó por otra disciplina: la Zoología.

Alicia Sant Tochón, se recibió en le UNC a los 65 años. (José Gabriel Hernández)
Alicia Sant Tochón, se recibió en le UNC a los 65 años. (José Gabriel Hernández) (La Voz)

A los 21 años, casada, se mudó a Mendoza y tuvo a sus dos primeros hijos. El oficio de madre primeriza dejó trunco el sueño universitario hasta el siguiente traslado. En Buenos Aires, estudió Lenguaje de Programación en una universidad privada durante dos años, pero dejó la carrera porque no le gustaba.

El destino la devolvió a Tucumán. Ahí la esperaban dos carreras nuevas, Abogacía y Diseño de Interiores. Años después, reflexionando sobre ese tiempo, Alicia expresa: “Sospecho que lo que buscaba era un título de grado, en vez de algo que me gustara”.

Un nuevo pase de su marido la llevó a la otra punta del país. Vivió durante años en Comodoro Rivadavia antes de mudarse a Pihué, Provincia de Buenos Aires. Ahí, el contacto con actividades artísticas y culturales empezaron a sembrar señales del rumbo que debía tomar. “Ahora entiendo que la Antropología estuvo siempre en mi forma de ver las cosas”, expresa.

Luego, Alicia se inició en la Licenciatura en Letras sin saber que, por la crisis del 2001, volvería a La Rioja a buscar un mejor trabajo. Allí, retomó Abogacía pero se enfrentó a una dinámica familiar que, con su marido aún en Bahía Blanca, era incompatible con el estudio.

Finalmente, Córdoba, la UNC, la Antropología y el título.

El camino al título

Alicia ingresó con 52 años a la Licenciatura de Antropología. La cursada fue interrumpida en diversas ocasiones por problemas de salud en la familia que requería toda su atención. Sin embargo, firme y segura, continuó cursando y rindiendo sin abandonar.

Alicia Sant Tochón el día de su recibida. (Gentileza)
Alicia Sant Tochón el día de su recibida. (Gentileza) ((Gentileza))

La mujer asegura que disfrutó cada una de las materias de la licenciatura. Por fin encontró la disciplina que parecía haber estado esperándola toda la vida. En 2020 logró aprobar la última materia pendiente del plan de estudios e ingresar a un desafío mucho más grande: el trabajo final.

“Hogar dulce hogar. Igualdades – desigualdades en la reconstrucción de las organizaciones domésticas a partir del confinamiento por Covid-19 en la ciudad de Córdoba” fue el título de la Tesis de Alicia.

El proceso de planificación del proyecto fue complejo, con una mezcla de indecisión en la elección de la temática y autoexigencia en el abordaje. “Hasta ese momento no producía conocimiento, me limitaba a estudiar. De repente, tuve que generar algo que pusiera en valor todo lo aprendido”, destaca Alicia.

Así, acompañada por su directora de Tesis, la Dra. María Marschoff, este 18 de febrero consiguió su tan ansiado título. La Licenciada Sant Tochón festejó el triunfo. “Es fundamental tener clara la meta”, afirma en retrospectiva.

Los desafíos de la edad

El paso de Alicia por la licenciatura fue retador y formativo de muchas maneras. Mirando hacia atrás, reflexiona sobre un aspecto que nunca se le presentó como un obstáculo: su edad.

Sin embargo, Alicia destaca que algunas veces sintió condescendencia durante el cursado de las materias. Radicalmente opuesto a su postura perfeccionista y puntillosa con la producción académica, problematiza ese aspecto: “Implica no valorar el producto o el estudio. Si algo no está a la altura, es necesario plantearlo para poder corregirlo”.

De cara a sus 66 años y recién licenciada, Alicia sostiene que la edad nunca debería ser un impedimento por sí misma. “Mientras uno tenga actitud y el cuerpo acompañe, hay que ir para adelante”, concluye.