La ciudad de Córdoba busca soluciones concretas para los dilemas que presenta el futuro del río Suquía. Lo hará ahora a través de la jornada “Suquía 2040: 100 ideas en 100 minutos", que reúne a investigadores, profesionales, estudiantes e interesados en la temática.
Será el 18 de abril, de 10 a 14, en la Secretaría de Graduados de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FcefyN) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), ubicada en avenida Vélez Sársfield 1611, en Ciudad Universitaria.
En la edición habrá un panel de expertos que hablarán sobre el rol de la universidad en la transformación del río con una dinámica participativa bajo el formato "100 ideas en 100 minutos”, en la que los asistentes trabajarán en mesas temáticas interdisciplinarias para desarrollar propuestas concretas.
Durante la jornada, se abordarán desafíos vinculados a la calidad del agua y el monitoreo ambiental, la gestión de residuos, la dinámica del cauce y resiliencia urbana, la biodiversidad y restauración ecológica, y la innovación tecnológica.
El objetivo es construir colectivamente una agenda de trabajo que permita transformar las ideas surgidas en futuros proyectos piloto, acciones de extensión e iniciativas de articulación con otros sectores.
Para participar, es necesario llenar el siguiente formulario de inscripción.
El evento es realizado por el Programa de Educación en Ciencia y Tecnología (PECyT) de la Secretaría de Extensión de la UNC.

La importancia de pensar soluciones
¿Qué está pasando hoy? ¿Dónde están los puntos críticos? ¿Qué soluciones ya existen? Son algunos de los ejes que deben preguntarse y responder los participantes de "Suquía 2040".
Lucas Tosolino, comunicador científico y fundador de Hablemos de ciencia, dijo a La Voz que la idea de este "Suquía 2040" redobla la apuesta de 2025, porque es un proyecto a largo plazo con intervenciones reales en el territorio, y posiciona a la UNC como un actor relevante en la solución de estos desafíos.
Además, abordará de forma integral diversas problemáticas relacionadas con el río para encontrar soluciones plausibles para cada eje puntual.
"Será una modalidad hackathón, y lo interesante de todo esto es que no va a quedar solamente en ese planteo de ideas, sino que va a ser un proyecto de acá a futuro", dijo Tosolino.
Las ideas piloto que surjan allí –sostuvo Tosolino– estarán vinculadas a instituciones públicas o privadas, organizaciones sociales, voluntarios, entre otras, que se sumen para resolver las problemáticas en torno al Suquía.
Variables en juego
"La ciudad es tan grande y, con el río que la atraviesa, tiene diferentes variables que se ponen en juego: desde la planificación urbana hasta cuestiones vinculadas con la biodiversidad", indicó Tosolino.
El docente e investigador Marcelo García contó a La Voz que realizan un trabajo para determinar de dónde viene cada litro de agua que se escurre en el Suquía: de vertientes, del dique San Roque, de desagües cloacales y de pérdidas en el sistema.

"El sistema de agua potable de la ciudad lleva casi 10 metros cúbicos por segundo, y un 20% o un 30% son pérdidas que aparecen en el río", subrayó. Ahora trabajan con una técnica llamada "isotopos", para saber qué porcentaje proviene de cada lado.
"Los desafíos de calidad y de cantidad son enormes. Aunque mejoró mucho con la planta de Bajo Grande", agregó.
Pensar en dinámicas con profesionales
Tosolino consideró que los desbordes que provocan las lluvias, algo natural en la dinámica del Suquía, afectan a la población, y por ello hay que pensar en una planificación integral. "Con profesionales de la UNC, se puede llegar a un buen puerto", afirmó.
García sostuvo que para encontrar soluciones a la contaminación del río, hace falta formación de recursos humanos.

"La pandemia mostró que, por más que tengamos desarrollo científico-tecnológico y avances tecnológicos, si no hay profesionales en la gestión para generar ideas factibles, no sirve nada", explicó.
Y añadió: "Para tener un desarrollo sostenible, se necesitan servicios profesionales, gestión, docencia e investigación".

