Caso Agostina Vega. Cuando una tragedia golpea de cerca: cómo hablar con niños y adolescentes sobre femicidio y violencias

Especialistas advierten que el silencio puede aumentar la angustia y destacan el papel clave de la familia y la escuela para acompañar las emociones, responder preguntas y prevenir nuevas violencias.

04 de junio de 2026 a las 04:58 p. m.
Cuando una tragedia golpea de cerca: cómo hablar con niños y adolescentes sobre femicidio y violencias
Cuando una tragedia golpea de cerca: cómo hablar con niños y adolescentes sobre femicidio y violencias.

El femicidio de Agostina Vega en Córdoba conmociona tanto a grandes como a chicos. Frente a este hecho, y a otros, de tanto impacto social, la muerte violenta de la adolescente preocupa, genera temor, dolor y cuestionamientos, sobre todo en las infancias y adolescencias.

Frente a esa situación, especialistas en salud mental y educación explican a La Voz cómo abordar el tema, cómo contener las emociones y evitar silencios que aumentan la angustia, tanto en la casa como en la escuela.

La psicóloga Belén Gauna (M. P. N° 9763 ME687), especialista en abordaje de violencias, sostiene que la escuela cumple una función primordial: habilita conversaciones cuidadas para que los chicos pongan en palabras la confusión, el enojo y el miedo que atraviesan en un caso como este.

"No se trata de convertir el aula en un espacio terapéutico ni de exponer a los estudiantes a relatos dolorosos y detalles morbosos", sostiene. Y agrega que no todos los niños y adolescentes reaccionan de la misma manera.

En esa línea, Juan José Castellano, director general de Bienestar Educativo del Ministerio de Educación, subraya la necesidad de afrontar el tema de manera colectiva y articulada con la institución educativa.

El altar en honor a Agostina, en el ingreso a su casa.
El altar en honor a Agostina, en el ingreso a su casa. (Ramiro Pereyra)

“Hay que priorizar el cuidado, estar atentos y disponibles, habilitar espacios de diálogo y escucha sin emitir juicios, y adaptar las respuestas según la edad y las necesidades emocionales de los estudiantes”, afirma.

También la doctora en educación Andrea Porello, especialista en psicopedagogía clínica, aconseja no solo informar o contener emocionalmente de manera inmediata, sino generar espacios de escucha, producción de sentido y acompañamiento sostenidos en el tiempo.

“La elaboración de lo traumático requiere de un dispositivo psicopedagógico de mediación de bienestar, donde el encuentro, la conversación, las experiencias artísticas y la producción simbólica permitan transformar progresivamente un acontecimiento disruptivo en una experiencia elaborable”, destaca.

Abordajes diferentes

La psicopedagoga Porello advierte que no todas las escuelas deben abordar de la misma manera el impacto que genera el femicidio de una estudiante. "Existe una diferencia sustancial entre intervenir con los compañeros y los docentes de la institución directamente afectada y hacerlo con estudiantes de otras escuelas que conocen el caso a través de los medios o las redes sociales", indica.

En el establecimiento donde asistía la víctima, “el trabajo se enmarca en la prevención terciaria y requiere acompañar los procesos de duelo, las preguntas, la tristeza, el enojo y las distintas formas de elaboración emocional que surgirán con el paso del tiempo”.

El Ipem Rafael Escuti, donde asistía Agostina Vega.
El Ipem Rafael Escuti, donde asistía Agostina Vega. (La Voz )

En otras comunidades educativas, en cambio, el hecho puede convertirse en una oportunidad para fortalecer acciones preventivas. "La prevención de las violencias comienza mucho antes de una tragedia, en las experiencias cotidianas de convivencia y cuidado mutuo", sostiene.

Reflexionar sobre las masculinidades

Gauna indica que el impacto del caso no es el mismo en mujeres que en varones: las respuestas son distintas. “Las mujeres tendemos a procesar la noticia con más miedo e identificación con la víctima, y los varones no reaccionan de la misma manera, cuesta comprender qué pasó”, afirma.

Y añade que muchas veces aparecen respuestas defensivas o intentos de distanciarse del problema, pero no es por falta de sensibilidad, sino que muchas veces refleja la ausencia de espacios donde sea posible reflexionar sobre las emociones, los vínculos y la socialización para construir las distintas masculinidades.

Gabriel Vega, padre de Agostina, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, durante una conferencia de prensa.
Gabriel Vega, padre de Agostina, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, durante una conferencia de prensa. (José Gabriel Hernández/La Voz)

“Estos espacios deben habilitar a la reflexión sobre los modos de relacionarse, el respeto, el consentimiento y el manejo de las emociones y los modelos de masculinidad y de feminidad de las nuevas generaciones”, explica.

Tradicionalmente, "a los varones los educamos para ser fuertes y autosuficientes, pero no para reconocer emociones complejas, gestionar frustraciones y pedir ayuda. Tener un espacio para hablar es fundamental y ofrecer recursos", dice la especialista.

Castellano resalta el papel clave de la Educación Sexual Integral (ESI) y el trabajo con el programa Educar en Igualdad como herramientas esenciales para enfrentar estos desafíos. "Estas estrategias contribuyen a un ambiente escolar más seguro y respetuoso”, añade.

Y menciona la importancia de acompañar a toda la comunidad educativa: “Se busca no solo resolver la situación, sino también recuperar la cotidianeidad con cuidado, contención y diálogo constante".

¿Cómo hablar en el entorno familiar?

La psicóloga Gauna sostiene que “hay quienes necesitan hablar inmediatamente, y una gran mayoría permanece en silencio porque es algo que les resulta perturbador”. Y ese silencio suele incomodar a las personas adultas, pero hay que entender que es una forma de procesar lo que les pasa.

Frente a situaciones que alteran la sensación de seguridad, algunas personas buscan información y otras necesitan analizar internamente lo que sienten. "Por eso, la contención no consiste en obligar a hablar, sino en ofrecer disponibilidad emocional”, afirma.

La psicóloga Gauna sostiene que “hay quienes necesitan hablar inmediatamente, y una gran mayoría permanece en silencio porque es algo que les resulta perturbador”.
La psicóloga Gauna sostiene que “hay quienes necesitan hablar inmediatamente, y una gran mayoría permanece en silencio porque es algo que les resulta perturbador”. (Nicolás Bravo/La Voz)

Los chicos necesitan saber que hay adultos presentes –destaca–, capaces de escuchar, acompañar y responder preguntas sin minimizar ni dramatizar.

Soledad Cabral, presidenta de la Asociación Civil Familias por la Educación, sostiene que la tarea de la familia en casa debe ser de refugio de escucha y contención. "Implica abrir espacios reales de diálogo, escucharlos sin juzgar, validar lo que sienten y recordarles quiénes somos los adultos en los que pueden confiar”, señala.

Además, agrega que es fundamental reforzar los valores en la intimidad del hogar: “Acompañar a nuestros hijos es la única manera de que no caminen en soledad; y como sociedad, la misión es asumir la responsabilidad de protegerlos juntos en un mundo cada vez más expuesto”.

Decir la verdad

Gauna recomienda responder con honestidad, sensibilidad y de acuerdo con la edad. “Muchas veces, los adultos intentamos proteger, evitar o minimizar el tema, pero las infancias y adolescencias acceden rápido a la información. Cuando los adultos no hablan, los chicos se llenan de rumores y especulaciones que pueden ser más angustiantes”, afirma.

Es clave preguntarles a los chicos qué información recibieron y qué entendieron. La psiquiatra Alejandra Doretti, psicoanalista de niños y adolescentes (M. P. N° 6.1502) expresa que en cada edad la angustia está relacionada con sus preocupaciones evolutivas, pero es importante "no adelantarse con lo que priorizamos como adultos porque puede no ser la misma la angustia de niños y adolescentes".

Gauna recomienda responder con honestidad, sensibilidad y de acuerdo a la edad.
Gauna recomienda responder con honestidad, sensibilidad y de acuerdo a la edad. (Captura de video)

Además, remarca que, una vez que pregunten, "hay que ver qué teorías elaboraron ellos sobre lo que pasó para ajustar nuestras respuestas y evitar detalles más ligados a la curiosidad que a la angustia. 'Pescar' mitos infantiles respecto de la sexualidad o una visión generalizada de temor ante cualquier acercamiento".

El psicoanalista Eduardo Tesone, de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), explica que para abordar un caso como el de Agostina es clave hablar con los chicos según su edad, decirles la verdad y recalcar que hay adultos que pueden ser peligrosos.

“Los niños deben saber que tienen derecho a decir 'no'. No aceptar regalos ni invitaciones de adultos y buscar ayuda si se sienten incómodos. Es fundamental hablar abiertamente y de forma preventiva”, dice. Y lamenta que falten programas públicos de prevención de abuso sexual infantil.

Programas y dispositivos en Córdoba

El Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba cuenta con dispositivos y programas dirigidos a docentes, a estudiantes y a familias. Entre ellos, los siguientes:

  • Escucha y Orientación Educativa: es una línea telefónica gratuita que ofrece contención y orientación para estudiantes, familias y docentes. Teléfono: 0800-777-3728. Sede Santa Rosa 751, primer piso, Córdoba capital.
  • Convivencia Escolar y Buen Trato: promueve la construcción de climas escolares respetuosos, inclusivos y democráticos. Teléfono: 0351-4462400 interno 2514, correo electrónico: [email protected]. Sede Santa Rosa 751, primer piso, Córdoba capital.
  • Educación Sexual Integral (ESI): garantiza el derecho de NNyA a recibir una educación sexual integral, transversal a todas las áreas y niveles educativos. Teléfono: 0351-4462400, interno 2616, correo electrónico: [email protected]. Sede Santa Rosa 751, primer piso, Córdoba capital.
  • Cuidados y Prevención de los Consumos en la Escuela: promueve acciones de cuidado y de prevención del consumo de sustancias y sin sustancias desde propuestas pedagógicas. Teléfono: 0351-4462400 interno 2506, correo electrónico: [email protected]. Sede Santa Rosa 751, primer piso, Córdoba Capital.
  • Equipos Profesionales de Acompañamiento Educativo (EPAE): son equipos interdisciplinarios que intervienen en situaciones complejas que afectan las trayectorias escolares de estudiantes. Teléfono: 0351-4462400, interno 2614, correo electrónico: [email protected]. Sede Santa Rosa 751, primer piso, Córdoba capital.