Constanza Luz, la bebé abandonada, ya tiene quién la cuide
La pequeña fue anotada a nombre de una mujer que no es su madre. La mamá sustituta ya acogió a 47 niños. "Tratamos de paliar una situación muy dura", dice.
"La bebé duerme. Es tan dulce. Es una cosa de locos", es lo primero que dice María Angélica al otro lado del teléfono. Constanza Luz fue abandonada en la Maternidad provincial y anotada por su madre biológica como hija de otra mujer. Desde ayer, es la niña mimada de una familia conformada por María Angélica, su marido y sus cuatro hijos, quienes tienen mucha experiencia en esto de recibir niños sin cuidados parentales."Por nuestra casa ya pasaron 47 bebés en 27 años", dice María Angélica, quien vivió 30 años en Buenos Aires. En esa ciudad comenzó a ser mamá del corazón e incluso fundó una ONG para ofrecer familias sustitutas.Hace seis años, cuando volvió a Córdoba, decidió anotarse en el programa "Familias para Familias" de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf). Desde entonces, por su casa ya pasaron seis bebés, sin contar a las dos nietas que le dieron sus hijas.Cuando mira hacia atrás, María Angélica recuerda muy pocos momentos en los que estuvo sin chicos en la casa. "A medida que mis hijos iban creciendo y tenían un poco de independencia, llegaba un bebito. Es un estilo de vida. Iba a las reuniones de jardín de infantes con el chiquito", cuenta. Para la mujer, la experiencia de ser familia acogedora es "una entrega" completa. "Nos ayuda a nosotros para ver hasta dónde podemos ser generosos. Acá es tiempo y amor, que se devuelve con una sonrisa, con un caminar a tiempo. No hay remuneración", dice. Una llamada. Constanza Luz nació el 18 de noviembre. Tras conocerse su situación de abandono, la Senaf convocó a María Angélica y la puso en contacto con la niña. Para la mujer, esta instancia de conocimiento es fundamental. "Hay que suplir el abandono lo antes posible. Tratamos de paliar una situación muy dura", asegura. La familia sabe que Constanza estará poco tiempo con ellos. Quizás sean 90 días o un poco más, pero el objetivo de ese lapso es que las autoridades puedan resolver su situación y encontrarle una familia, adoptiva o biológica. "Todos llegan con una llamada, pidiendo cuna y corazón, y todos se van con otra llamada, cuando me avisan que parte el bebé", dice la mujer. Según María Angélica, el tiempo que los bebés pasan con ellos "es una preparación" para lo que sigue. Cuando llega el momento de la partida, la expectativa es que los niños entablen un buen vínculo con sus papás. Luego, suele haber tiempo para los reencuentros. Con muchos de los chicos, siguen en contacto hasta hoy. María Angélica asegura que su vida cambió completamente desde que es mamá acogedora. "Esto te cambia la óptica. Hay un antes y un después. Por eso trato de transmitir que se puede", dice. Y la conversación se termina cuando Constanza se despierta. "¿Dónde está mi bebé? Te tengo que dejar. Estos primeros tiempos son a reloj fijo", se le escucha decir antes de cortar.
El caso de Constanza Luz
Maternidad. Constanza Luz nació el 18 de noviembre en la Maternidad provincial de la ciudad de Córdoba. La madre biológica dijo ser Romina Núñez, pero Romina Núñez es otra mujer que tiene tres hijos, el más chico nacido hace más de un año.
Tiene que venir. Núñez fue contactada por el establecimiento médico y sometida a un examen que determinó que no dio a luz en forma reciente, pero, pese a ello, días después se elaboró la partida de nacimiento con su nombre como madre.
Cambio. Ahora, la mujer tramita un juicio ante el fuero de Familia para impugnar la maternidad atribuida y además promueve una denuncia penal. Mientras tanto, el fiscal Pedro Caballero intenta ubicar a la madre biológica.

