“Confiaba en mi hija, sabía que estaba viva”
La actitud optimista de la madre de María Alejandra contrastaba ayer con la de la mayoría de los rescatistas en la montaña.
Mientras pasaban las horas y no aparecía ni un indicio de la mujer extraviada, quienes conocen el lugar y estas situaciones ya admitían una severa preocupación, imaginando el peor desenlace. Pero Stella Maris Durante, de 62 años, llegó ayer a la zona y se mostraba confiada, con un argumento: "Suponemos que caminó para un lado equivocado. Pero ella está preparada y además no es de quedarse quieta. Seguro que está caminando y la vamos a encontrar", decía mientras la búsqueda seguía. Anoche, cuando la aparición era una certeza, contó a este diario: "Yo confiaba ciegamente que la iban a encontrar, por dos motivos. Uno, conozco a mi hija, que no se deja vencer. Y el otro es que la gente puso realmente toda la garra en buscarla", señaló la madre, quien viajó a Córdoba desde Buenos Aires en avión, junto a su otra hija Cyinthia. Ambas esperaban anoche con ansiedad el reencuentro con María Alejandra, en el hospital de Santa Rosa. "Le gusta el turismo aventura y tuvo situaciones en la que siempre salió airosa sola; esta vez tuvo ayuda", reconoció la mamá. Recordó que en un viaje a Perú, la joven profesora de arte, se extravió en medio de la selva, bajo una lluvia torrencial y con su rodilla lastimada. "Le pasó porque se separó del grupo, más o menos lo mismo que ahora", recordó. Luego, encontró el rumbo y al día siguiente "subió al Machu Picchu". Stella señaló que María Alejandra realizó varios viajes por Sudamérica, la mayoría de las veces sola. "Es dura y positiva, por eso estaba seguro que aparecería a salvo", insistió Stella.
Suben 30 mil por año
No hay un cálculo oficial y certero de cuántas personas ascienden al cerro Champaquí por año. Pero las estimaciones van de los 25 mil a los 40 mil, tomando en cuenta la media docena de accesos posibles por Calamuchita y por Traslasierra.

