Justicia. Condenaron a cirujano plástico por la muerte de una paciente tras una liposucción
La víctima falleció en 2017 tras complicaciones derivadas de una cirugía estética realizada en una clínica que no contaba con la habilitación correspondiente.
La Sala II de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional, integrada por los jueces Eugenio Sarrabayrouse, Daniel Morin y Horacio Días, dictó la condena por mayoría, dejando sin efecto la absolución previa otorgada en febrero de 2025 por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 11.
El tribunal ordenó que se realice una nueva audiencia para establecer la pena, que podría alcanzar hasta los cinco años de prisión, además de la inhabilitación para ejercer medicina.
Un desenlace fatal marcado por la negligencia
El caso se remonta al 14 de noviembre de 2017, cuando Romina Candia Flores, madre de tres hijos, se sometió a una dermolipectomía abdominal y lipoescultura en la Clínica Matienzo, en el barrio de Belgrano. Tras la intervención, la paciente sufrió un shock hipovolémico y permaneció 17 horas con falta de oxígeno sin ser trasladada a un centro de mayor complejidad.
Según la acusación del fiscal general Nicolás Amelotti, Donati actuó con una "inoperancia supina" y una "altísima dosis de falta de escrúpulos", privando a la joven de la posibilidad de sobrevivir.

Durante el juicio se determinó que la paciente estuvo "abandonada toda la noche" en una clínica que cerraba sus puertas, bajo el cuidado de un solo enfermero y sin atención médica directa, a pesar de presentar signos evidentes de descompensación.
La demora en el traslado le provocó a la víctima una falla multiorgánica irreversible que afectó sus riñones, pulmones e intestinos. Tras ser finalmente derivada al Sanatorio Güemes, Candia Flores falleció el 16 de diciembre de 2017, luego de agonizar durante 31 días.
El fallo de Casación
Para los magistrados de Casación, no existe duda sobre la relación causal entre la operación, las omisiones en el posoperatorio y el deceso. El fallo subraya que la muerte es "objetivamente imputable" a Donati debido al incremento del riesgo de vida generado por su falta de diligencia.
Previamente, el juez de primera instancia, Julio Eduardo López Casariego, había absuelto tanto a Donati como al anestesiólogo Víctor Héctor Favazza por considerar que no había certeza absoluta sobre la causalidad del fallecimiento debido al tiempo transcurrido en el Sanatorio Güemes.
Sin embargo, el nuevo fallo sostiene que no se demostró un comportamiento irracional por parte de los médicos del centro de salud que excluyera la responsabilidad inicial del cirujano.
El perfil del condenado y el reclamo de la familia
Romina Candia Flores había ahorrado durante un año para pagar la intervención. Sus familiares relataron que, tras la cirugía, la vieron hinchada y con los ojos morados, pero que el médico los tranquilizaba asegurando que eran síntomas "totalmente normales".
Por su parte, Armando Donati, sostuvo en declaraciones anteriores que la paciente se había retirado de la clínica "sin riesgo de vida". En la actualidad, el cirujano continúa operando y promociona en sus redes hacer realizado más de 10 mil intervenciones quirúrgicas a lo largo de 20 años de carrera.
Con esta condena, la justicia busca dar respuesta a un caso que el fiscal calificó como "muy cercano a un abandono de persona". En la próxima audiencia, un nuevo magistrado será el encargado de definir los años de cárcel y la inhabilitación definitiva que deberá cumplir el profesional.

