Condena a femicida y abrazo polémico
Le dieron 16 años de prisión por matar a una mujer de 32 puñaladas. Abrazó a la madre de la víctima y le dio la mano al padre.
Cristian Peralta (27) fue condenado ayer a 16 años de prisión por el femicidio de María José Urbaneja, a quien ultimó de 32 puñaladas en Villa del Totoral.
La Cámara 8ª del Crimen de Córdoba lo condenó por los delitos de homicidio simple, privación ilegítima de la libertad calificada y amenazas calificadas. Peralta no fue juzgado por femicidio ya que el crimen ocurrió en 2012, antes de la incorporación de esa figura delictiva al Código Penal.
Un momento muy particular se vivió antes de la condena, cuando Peralta hizo uso de la última palabra. En ese momento, dijo que se arrepentía de lo que había hecho y pidió dar un abrazo a los padres de María José.
Los papás de la joven aceptaron. La madre de María José, Claudia Fabiana Bazán, accedió al abrazo y el padre le dio la mano. La mujer dice que lamenta haberlo hecho pero que accedió porque necesitaba saber, en ese abrazo, si Peralta estaba arrepentido. "Sé que no está arrepentido de lo que hizo", dijo a La Voz del Interior. "Me arrepiento de haberle dado el abrazo pero como mamá necesitaba hacerlo para ver si estaba arrepentido. No lo logré, no vi ese arrepentimiento. Él era una persona fría, fue un abrazo frío", dijo.

