Cómo hacen amistades los niños
Los niños se desarrollan a su propio ritmo. Algunos pueden hacer amistades más fácilmente que otros. El acompañamiento de los padres, clave para desarrollar las habilidades sociales.
Además de adultos de referencia, los niños necesitan tener pares de su edad. Junto a ellos aprenden a jugar, hacer contactos, adaptarse y desarrollar empatía con los demás, pero también a sortear conflictos y hacer amigos.
Si los niños aprendieron a vincularse y a tener confianza en sí mismos en casa, hacer amigos suele resultarles fácil.
Cómo hacen amistades los niños
Wolfgang Krüger, psicoterapeuta y autor de libros sobre la creación de amistades, explica que si se busca el contacto con otras familias en el barrio, se lleva al niño a la plaza o a grupos de juego o se lo anota en el jardín de infantes o en un grupo deportivo, lo más probable es que se relacione sólo y sin problemas con otros niños.
En general, ellos solo preguntan ¿querés ser mi amigo?. Cuando algo no va, también suelen decirse rápidamente: “Ya no sos mi amigo”, y dirigen su atención a otro niño.
Cuando dos niños se caen bien, los padres pueden fomentar ese vínculo mostrando interés en esa amistad, invitando a ese niño a su casa u organizando algo con él y sus padres.

Cómo puede un compañero de juegos circunstancial convertirse en un amigo
Esto es algo en que los padres no deberían influir. Hay algo mucho más decisivo en esto: el ejemplo que brindan los padres.
Para el especialista, los niños se motivan si ven que sus padres tienen buenos amigos que los visitan seguido y con los que se divierten y ríen juntos cuando se encuentran. Esto hace que tengan ganas de acercarse a otros niños, hacer contactos y establecer relaciones con ellos que los hagan sentir felices.
Los padres deben mostrar interés en los amigos de sus hijos y hacerles preguntas. Sin embargo, no deben inmiscuirse demasiado. Y menos aún deberían transmitirles que quieren que los amigos de sus hijos procedan de determinados hogares o círculos. Los niños suelen tener un instinto bastante afilado acerca de quiénes son los amigos “adecuados” para ellos y hay que interferir lo menos posible.
Los amigos incorrectos
Respecto de qué pueden hacer los padres cuando tienen la sensación de que su niño tiene los amigos incorrectos, Krüger subraya: “Si como padre realmente tengo la sensación de que se trata de una amistad unidireccional que perjudica a mi hijo, porque lo están usando o incluso chantajeando, o dejando de lado en su grupo, lo mejor es hacer preguntas y prestar atención”.
Su consejo en este caso es no apresurarse en dar consejos, pero ofrecerle ayuda y estar al lado del niño para darle fuerzas y acompañarlo.
* DPA

