Investigación. Colocar frutas y verduras en la entrada del súper aumenta su venta: qué revela un nuevo estudio
Una investigación realizada en supermercados mostró que ubicar productos frescos en la entrada sumó más de 2.500 porciones extra por tienda y por semana.
La ubicación de los alimentos dentro de los supermercados influye directamente en lo que compran los consumidores. Con la obesidad y la mala alimentación como problemas de salud pública en gran parte del mundo, un nuevo estudio del City St George's de la Universidad de Londres aporta una evidencia concreta.
Según datos del sondeo, colocar frutas y verduras frescas en la entrada de las tiendas aumenta su venta de manera significativa.
Los resultados, publicados en la revista Plos Medicine, mostraron que esta estrategia generó 2.525 porciones adicionales de frutas y verduras por tienda y por semana, incluso en un contexto donde el consumo de productos frescos disminuyó a nivel nacional durante la pandemia y la crisis del costo de vida.
Más compras, mejor dieta: qué encontraron los investigadores

El ensayo se realizó entre 2018 y 2022 en 36 tiendas de una cadena de supermercados de descuento en Inglaterra: 18 aplicaron la intervención y 18 funcionaron como grupo de control. Participaron 580 mujeres de entre 18 y 60 años, seleccionadas porque mejorar su dieta impacta en su salud y en la de sus hijos.
Los investigadores detectaron que, a los seis meses de exposición a la nueva ubicación, la calidad de la dieta de las mujeres mejoró en comparación con quienes compraban en tiendas sin intervención.
El beneficio fue aún mayor en familias que realizaban la mayor parte de sus compras en el mismo supermercado y en hogares donde la responsable de la compra no tenía estudios superiores formales.
En paralelo, mientras el estudio mostraba una suba puntual, el Reino Unido registraba una caída del consumo: la compra de frutas bajó 7,2% y la de verduras 5,3% en promedio por hogar.
Un cambio simple con impacto clínico
Los investigadores estiman que un aumento de apenas 50 gramos diarios de frutas y verduras, menos de una porción, puede asociarse a una reducción del 20% en la mortalidad por todas las causas. De allí la importancia de medidas que faciliten hábitos más saludables sin necesidad de intervenciones complejas.
La profesora Christina Vogel, autora principal del estudio, señala que la industria alimentaria y los consumidores están atrapados en un círculo vicioso de comida ultraprocesada, en el que los productos poco saludables son más visibles, más baratos y más fáciles de comprar.
"Nuestro estudio demuestra que situar frutas y verduras frescas en la entrada de los supermercados de descuento aumentó sus ventas, incluso en un contexto de crisis alimentaria", afirmó.
Qué significa para las políticas públicas

Menos del 1% de las promociones estratégicas en los supermercados está destinado a frutas y verduras. Los autores consideran que las regulaciones orientadas a reducir la exposición a alimentos poco saludables deberían incluir también la obligación de colocar productos frescos en las entradas de las tiendas.
Además, sugieren limitar la visibilidad de productos no saludables en zonas clave como:
- Cajas.
- Cabeceras de góndola.
- Entradas de tienda.



