Tarifa. El Chaltén implementa una tasa obligatoria para turistas que no pernocten en la localidad
La medida, que entró en vigencia este martes, busca financiar el mantenimiento de los servicios urbanos ante la alta demanda del "turismo de paso". El costo equivale al valor de dos litros de nafta súper.
A partir de este martes 3 de marzo, la localidad santacruceña de El Chaltén, conocida como la "Capital Nacional del Trekking", comenzó a cobrar una tasa extra a los turistas que visiten el pueblo pero no se queden a dormir.
La normativa alcanza a quienes lleguen en excursiones organizadas, autos de alquiler o traslados particulares y decidan no pasar la noche en el lugar.
Costos y forma de pago
El valor de este nuevo aporte se fijo aproximadamente 3.000 pesos, cifra que equivale al precio de dos litros de nafta súper de YPF (exactamente 3.018 pesos al momento de la implementación).
Para facilitar el cobro, la Municipalidad gestionará el pago a través de un código QR ubicado en los accesos a la localidad.
¿Quiénes están exentos?
No todos los visitantes deberán abonar esta tasa. Según lo dispuesto en la Ordenanza N° 253 Tarifaria Anual 2025, quedan exentos:
- Los pasajeros que arriben en ómnibus de servicio regular, dado que ya abonan una tasa de Terminal incluida en el boleto.
- Aquellas personas que acrediten su estadía en establecimientos de alojamiento habilitados dentro del pueblo.
El objetivo: sustentabilidad urbana
Desde el Ejecutivo municipal aclararon que esta medida no es un "impuesto al ingreso", sino un recurso para costear el mantenimiento de servicios que se ven exigidos por el flujo constante de visitantes. El dinero recaudado se destinará específicamente a:
- Mantenimiento de baños públicos.
- Recolección y tratamiento de residuos.
- Limpieza de espacios comunes.
La intención de las autoridades es reforzar la sustentabilidad financiera de los servicios públicos sin trasladar estos costos operativos a los residentes permanentes de la localidad.
Polémica y demoras en la implementación
La puesta en marcha de esta tasa no estuvo exenta de dificultades. Originalmente, el gobierno local pretendía que las agencias de viaje actuaran como agentes de retención, cobrando ellas mismas el monto a los turistas.
Sin embargo, la fuerte resistencia del sector turístico generó demoras y obligó a las autoridades a modificar el esquema, definiendo finalmente el uso del código QR bajo gestión directa del municipio.
La normativa tiene su sustento legal en un proyecto aprobado por el Concejo Deliberante en noviembre del año pasado e incorporado recientemente al Código Fiscal local.



