Maravillas. Cerro Colorado: el sagrario de piedra y los ecos de Atahualpa

La Reserva Cultural Natural Cerro Colorado es un yacimiento arqueológico que hay que conocer. En este lugar se conserva la memoria de los pueblos originarios. Lo que hay que saber.

08 de abril de 2026 a las 10:12 a. m.
Cerro Colorado: el sagrario de piedra y los ecos de Atahualpa
La reserva Cerro Colorado, enclavada en el norte de Córdoba.

En el norte cordobés, donde el paisaje abandona las altas cumbres para mezclarse con el monte, emerge la Reserva Cultural Natural Cerro Colorado.

Más que un destino turístico, es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de América Latina, donde las rocas areniscas de color rojizo guardan la memoria de los pueblos originarios.

Ubicación del Cerro Colorado: en el cruce de caminos

La reserva Cerro Colorado, enclavada en el norte de Córdoba.
La reserva Cerro Colorado, enclavada en el norte de Córdoba. (La Voz / Archivo)

Se encuentra en la intersección de los departamentos Río Seco, Sobremonte y Tulumba.

  • Distancia desde Córdoba: aproximadamente 160 km hacia el norte por la RN 9.
  • Acceso: se llega desviando en la localidad de Santa Elena hacia la RP 21.
  • Es un viaje que atraviesa la historia del antiguo Camino Real.

Características del Cerro Colorado: un museo a cielo abierto

La reserva Cerro Colorado, enclavada en el norte de Córdoba.
La reserva Cerro Colorado, enclavada en el norte de Córdoba. (La Voz / Archivo)

Lo que hace único al Cerro Colorado es su composición de areniscas rojas que, erosionadas por el viento y el agua, formaron aleros y cuevas.

  • El tesoro arqueológico: posee más de 35.000 pictografías de los pueblos Sanavirones y Comechingones. Estas pinturas rupestres tienen entre 500 y 1.500 años de antigüedad.
  • La crónica de la conquista: a diferencia de otros sitios, aquí los antiguos habitantes retrataron la llegada de los conquistadores españoles (hombres a caballo con armaduras), convirtiendo las paredes en un "diario" histórico único en el mundo.

¿Qué hacer en Cerro Colorado?

La reserva Cerro Colorado, enclavada en el norte de Córdoba.
La reserva Cerro Colorado, enclavada en el norte de Córdoba. (La Voz / Archivo)

La visita combina la profundidad cultural con la tranquilidad del monte.

  • Recorrido por los aleros: es obligatorio realizarlo con guías habilitados. Se visitan sitios como "El Alero del Dragón" o "La Cueva de los Tejones" para interpretar las pinturas hechas con pigmentos blancos, negros y rojos.
  • Museo arqueológico: un espacio didáctico para entender la cosmogonía de los pueblos originarios antes de subir a los cerros.
  • Casa de Atahualpa Yupanqui (Agua Escondida): el máximo referente del folklore argentino eligió este lugar como su refugio. Hoy su casa es un museo imperdible que guarda sus guitarras, libros y parte de sus cenizas bajo un roble.
  • Senderismo por el cerro Veladero: una caminata suave que ofrece vistas panorámicas de las formaciones rojizas contrastando con el verde del bosque de espinillos y algarrobos.

Los secretos del cerro

La reserva Cerro Colorado, enclavada en el norte de Córdoba.
La reserva Cerro Colorado, enclavada en el norte de Córdoba. (La Voz / Archivo)
  • El silencio de "El Payador": cuentan los lugareños que Atahualpa decía que las piedras del cerro "hablaban". Si te alejás un poco del centro del pueblo, el silencio es tan absoluto que permite conectar con esa mística que inspiró canciones como Chacarera de las piedras.
  • Pigmentos milenarios: uno de los grandes secretos es la fórmula de las pinturas; usaban grasa de animal, resinas vegetales y minerales que han resistido siglos de exposición al aire libre.
  • El Cerro Colorado no es un solo cerro: es un complejo de tres formaciones principales, el Cerro Colorado propiamente dicho, el Veladero y el Intihuasi.
La reserva Cerro Colorado, enclavada en el norte de Córdoba.
La reserva Cerro Colorado, enclavada en el norte de Córdoba. (La Voz / Archivo)

Recomendaciones para tu visita

  • Preservación extrema: nunca toques las pinturas rupestres. El sudor y la grasa de las manos aceleran su degradación. Está estrictamente prohibido usar flash en los aleros.
  • Clima: en verano puede ser muy caluroso. La mejor época es otoño o primavera.
  • Servicios: el pueblo es pequeño y pintoresco. Hay posadas y comedores donde podés probar platos regionales como cabrito a la llama o empanadas criollas.