Escándalo. Causa del líder de la secta rusa: denuncian a fiscales por "argumentos falsos" y maltrato médico
La presentación apunta contra los fiscales Oscar Fernando Arrigo, Tomás Labal y Gustavo Révora por presuntas irregularidades graves en el manejo de la investigación. Lo que se sabe.
La defensa de Konstantin Rudnev, el ciudadano ruso acusado de liderar una organización de trata de personas en Bariloche, abrió un nuevo frente judicial al presentar una denuncia disciplinaria ante la Procuración General de la Nación contra tres integrantes del Ministerio Público Fiscal.
La presentación, realizada por la abogada costarricense Iveth Emilia Quesada Ugalde en coordinación con el defensor argentino Martín Sarubbi, apunta contra los fiscales Oscar Fernando Arrigo, Tomás Labal y Gustavo Révora por presuntas irregularidades graves en el manejo de la investigación.
Acusaciones de pruebas "inexactas"
El núcleo de la denuncia sostiene que existe un “patrón de actuación dirigido a sostener la prisión intramuros" de Rudnev basado en argumentos fácticamente inexistentes y la omisión de elementos favorables para el imputado.
Entre los puntos más críticos, la defensa desmiente la afirmación fiscal de que Rudnev poseía dos pasajes aéreos simultáneos al momento de su detención, un dato que habría sido utilizado para justificar un supuesto riesgo de fuga.
Asimismo, se cuestiona el uso de 131 pastillas secuestradas como prueba de sustancias psicotrópicas, cuando los peritajes químicos habrían arrojado resultados negativos.
La defensa también sostiene que la acusación de liderar una organización criminal se construyó meramente por la coincidencia temporal del ingreso al país de otros ciudadanos rusos, sin pruebas de una estructura delictiva real tras lo que operaba como centros de yoga y espiritualidad.
Polémica por la salud y un traslado de "20 horas sentado"
Uno de los capítulos más graves de la denuncia refiere al trato médico recibido por Rudnev. El imputado fue operado de una hernia inguinal voluminosa el pasado 26 de mayo.
Según el escrito, pocos días después de la cirugía, fue trasladado por tierra desde Rawson hasta San Vicente en un viaje de más de veinte horas que realizó sentado y sin camilla, desoyendo las advertencias sobre los riesgos de complicaciones postoperatorias.
Informes médicos adicionales indican que Rudnev padece de cardiopatía hipertensiva, riesgo de accidente cerebrovascular y cuadriparesia, condiciones que, según la denuncia, fueron ignoradas por la fiscalía al insistir en su regreso a un establecimiento penitenciario pese a las contraindicaciones médicas.
Restricciones a la defensa y pedido de transparencia
La denuncia también señala irregularidades en las audiencias, como la prohibición de que los imputados presencien declaraciones testimoniales y la obligación de enviar preguntas por anticipado para ser filtradas por la fiscalía. Ante esto, se solicitó a la Procuración que designe a un fiscal ajeno a la sede de Bariloche para supervisar lo relacionado con la salud y custodia de Rudnev.
Este movimiento judicial ocurre poco después de que Rudnev difundiera una carta pública reclamando una justicia "más transparente, responsable y justa" y convocando a un debate sobre las garantías procesales en Argentina. Mientras tanto, la investigación federal continúa su curso con el imputado bajo una estricta vigilancia judicial.




