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Cartelería para el asombro y la ironía, con estilo cordobés

Una muestra de ingenio, enigmas, curiosidades y errores de carteles callejeros en el interior de la provincia.

26 de agosto de 2014 a las 12:01 a. m.
Corresponsalías
Cartelería para el asombro y la ironía, con estilo cordobés

Carteles que venden, informan, advierten. Carteles que inundan nuestra vida cotidiana, casi al punto de contaminarla. Los hay de todo tipo, tono y estilo. Los improvisados a pura tiza se entremezclan con sofisticadas estructuras. Pero más allá de tamaños y materiales, algunos quedan en nuestra memoria más que otros, por lo llamativo, ingenioso, lo enigmático o inaudito de sus mensajes.

La página web (www.proyectocartele.com) hace unos años picó en punta recogiendo lo que sus lectores le envían con imágenes de los más desopilantes que aparecen en pueblos y ciudades de toda Iberoamérica.

Cero en ortografía. A Río le falta la tilde, pero a Ctalamochita le sobra, en el acceso a Río Tercero (La Voz).
Cero en ortografía. A Río le falta la tilde, pero a Ctalamochita le sobra, en el acceso a Río Tercero (La Voz).

En este caso, intentamos una primera búsqueda sobre algunos que asombran en el interior de la provincia de Córdoba.

Es sólo una muestra, de muchos más, seguramente existentes, desde los caseros hasta los oficiales, que invitamos a los lectores a sumar para mostrar desde ahora, a través de nuestro sitio en Facebook.

No rompa, en Villa Dolores. A media cuadra de la plaza principal, en un lavadero de autos, el cartel persuade de modo enfático y decidido para que no estacionen en ese sitio, ni rompan nada (La Voz).
No rompa, en Villa Dolores. A media cuadra de la plaza principal, en un lavadero de autos, el cartel persuade de modo enfático y decidido para que no estacionen en ese sitio, ni rompan nada (La Voz).

Lectores pueden hacer su aporte

En Facebook. Al sitio de la La Voz en esta red social se pueden enviar fotografías con carteles curiosos, a través del muro o de un mensaje privado.