Educación superior. La carrera de Medicina en la Siglo 21 largó con una matrícula de 112 alumnos
Marcelo Orías, director de la carrera en la universidad privada, explicó los desafíos de la nueva propuesta y las innovaciones pedagógicas que implementarán en la currícula.
“Hay que amigar nuevamente a la gente con los médicos”. Con esa definición, Marcelo Orías, director de la nueva Carrera de Medicina de la Universidad Siglo 21, resume uno de los principales desafíos que enfrenta hoy el sistema de salud en el país.
Para lograrlo, sostiene que es necesario visibilizar la “parte humana” de los médicos, lo que generaría mayor empatía entre el profesional y el paciente. En ese sentido, Orías señala que la pérdida de prestigio de la profesión influyó en esa suerte de “enemistad”.
“Antes, la gente venía entregada a creer en el médico y a seguir al pie de la letra lo que este le indicaba. Hoy eso sucede mucho menos y las personas también están mucho más informadas, por lo que los profesionales debemos estar preparados para ofrecer herramientas que ayuden a tomar una decisión conjunta con el paciente”, remarca.
Teniendo en cuenta este contexto, Orías afirma que recibirse de médico es mucho más desafiante que antes, por lo que es importante formar estudiantes con liderazgo, flexibilidad para el trabajo interdisciplinario y capacitados en atención primaria.

“Nuestra filosofía es que el egresado de la Siglo 21 pueda desenvolverse en cualquier ambiente: en centros médicos municipales, provinciales, públicos o privados. También que esté preparado para liderar cambios en la población, y para eso buscamos darle herramientas no solo de salud sino también de gestión, economía y emprendedurismo”, explica.
Formación en la Siglo 21
El cursado de la nueva Carrera de Medicina en la universidad privada cordobesa comenzó en marzo de este año con una matrícula de 112 inscriptos. Tiene validez oficial y una duración inicial de cinco años, más uno adicional destinado a prácticas obligatorias.
Entre los diferenciales que un estudiante obtendrá en esta institución en comparación con otras entidades académicas, Orías subraya el enfoque en la tecnología y en aprender a utilizarla para una mayor eficiencia profesional. Para eso cuentan con aulas equipadas como salas de quirófano donde realizan prácticas en tiempo real utilizando equipamiento biomédico y maniquíes pensados para simular diferentes intervenciones.

“Los estudiantes tendrán mucha simulación y uso de tecnología para saber qué hacer. Queremos que tengan contacto con entornos reales desde el primer año, que ingresen a un quirófano para aprender cómo funciona y cómo actuar allí”, detalla.
Además, los alumnos tendrán contacto con pacientes desde los primeros años a través de actividades y prácticas auspiciadas por convenios con las áreas de Salud municipal y provincial y con hospitales privados.

Otros puntos fuertes serán el idioma inglés y la investigación, ambos con el objetivo de que los alumnos sumen herramientas a su estudio y puedan desenvolverse en el extranjero de ser necesario.
También se implementarán innovaciones pedagógicas en la currícula, con la incorporación de materias como nutrición o fisiología del ejercicio, y la interconexión entre asignaturas evitando su dictado como compartimentos aislados.
Otro rasgo distintivo será la formación en emprendedurismo y el liderazgo. “A los médicos siempre nos enseñaron vocación y contenidos, pero no nos dieron herramientas para sortear dificultades de mercado, encontrar tu hábitat o tener seguridad económica”, subraya Orías.

Por último, la educación se enfocará también en el desarrollo de las habilidades comunicacionales de los estudiantes. “Poder hablar con el paciente desde la empatía y la ética, comunicarse con los pares profesionales y saber presentar un caso, por ejemplo, son competencias que no se suelen enseñar y que son muy importantes”, asegura.
Y suma: “Con todos estos cambios buscamos atraer a los estudiantes desde un lugar distinto al de la pedagogía habitual. Mi deseo es que el día de mañana alguien conozca un médico y se de cuenta que se formó en la Siglo”.
Mercado laboral
Una vez formados, los egresados deberán enfrentarse a un mercado laboral en crisis y un sistema sanitario colapsado. Consultado al respecto, Orías sostiene que el déficit de médicos en el interior del país, el éxodo de profesionales y la falta de una cultura en la atención inmediata son algunos de los principales problemas a enfrentar.
“Necesitamos un sistema de atención primaria muy eficiente, bien informado y bien equipado física y ambientalmente. Para eso y para el tratamiento de enfermedades crónicas van a ser necesarios y fundamentales los médicos primaristas”, advirtió.
De cara al futuro también anticipó un cambio de paradigma: “Dentro de cinco o 10 años va a haber una explosión de conocimientos. La biología y la investigación están avanzando y encontrando los mecanismos para producir drogas específicas para cada afección. Uno de los desafíos será cómo poder pagarlos, y otro cómo encontrar a quienes manejen esa información”.
Y cierra: “La Inteligencia Artificial algo va a ayudar, pero siempre harán falta personas que detecten si son datos verdaderos. Para eso necesitás médicos versátiles que puedan adaptarse y estar al día con los avances constantes que se van a dar en el campo de la medicina”.
En Córdoba, la carrera de Medicina se cursaba hasta ahora en las universidades nacionales de Córdoba y de Villa María, en las privadas Católica de Córdoba e Instituto de Ciencias Biomédicas del Hospital Privado.




