Cándidos candidatos
Existía el “cursus honoris”. Los cargos debían desempeñarse de manera escalonada y ordenada.
¿Vieron que hay olorcito a elecciones? Huelga (tercera persona del singular del verbo holgar: sobrar, ser inútil) el eufemismo para aludir a que por todas partes vemos candidatos que ofrecen el oro y el moro, bailan en programas pasatistas o pegan afiches hasta donde no está permitido. Hablando de candidatos, hace algunos meses ya, el profesor de Derecho Romano Juan Carlos Ghirardi me enseñó que el origen de esta palabra es la voz latina candida . Repaso histórico En los años en los que Roma era una civitas –es decir, una ciudad que funcionaba como un Estado–, contaba con diversos órganos de poder que dirigían a los ciudadanos. Estas magistraturas eran la cuestura, encargada del erario público; la edibilidad, responsable de los asuntos de la ciudad; la pretura, que tenía a su cargo impartir justicia; y el consulado, los jefes supremos.En aquel momento, existía el cursus honoris , es decir, una "carrera de honor". Los cargos debían desempeñarse de manera escalonada y ordenada. Esto tenía dos objetivos: "En primer lugar, procurar que el aspirante a la carrera política aprendiese el arte del gobierno poco a poco, al desempeñar cada vez un cargo con mayor responsabilidad y más amplias facultades. Y en segundo lugar, permitir también a los ciudadanos observar si la gestión del magistrado es idónea, y si justifica el que vuelva a ser elegido para funciones de mayor jerarquía" ( Manual de Derecho Romano , de Juan C. Ghirardi y Juan José Alba Crespo).Aquel ciudadano que estuviese interesado en iniciar el cursus honoris debía presentarse ante la asamblea popular. (Aquí llega el detalle que nos permite trazar la etimología). Para esta circunstancia, tenía que vestirse con una túnica blanca –en latín, toga candida– , que simbolizaba pureza de espíritu y de intenciones, sinceridad y conducta intachable.Así, de candida deriva candidatus ("que vestía toga blanca") y de allí llega a nuestros días el término "candidato" ("persona que pretende alguna dignidad, honor o cargo").La toga era una prenda distintiva de la sociedad masculina de la Antigua Roma, porque la usaban los ciudadanos. Los extranjeros y los esclavos no tenían este derecho. Estaba hecha de lana y llegaba a medir hasta siete metros de ancho por dos de alto. Por su parte, las mujeres vestían estolas. Broche de oro Las magistraturas duraban un año, y un detalle es que no recibían remuneración por ejercer su función. Recuerdo haber estudiado que muchos candidatos se preparaban para esto trabajando duramente en el período previo. Pero Ghirardi me corrige y sostiene que esta es una manera de discriminar, porque "sólo los ricos podían permitirse una postulación, ya que eran quienes podían subsistir todo el año de ejercicio del cargo sin cobrar".Similitudes y diferencias de aquellos tiempos con los nuestros quedarán a cargo del lector.

