Cada vez más estudiantes eligen ser docentes
La matrícula en las carreras de formación docente aumentó 35% en seis años. Los alumnos de profesorados para secundario se duplicaron. Faltan maestros de grado.
Cada vez hay más estudiantes que eligen las carreras de formación docente. En seis años, la matrícula para maestros de nivel inicial, primario, educación especial y profesorados para el secundario trepó 35,4 por ciento. El impulso estuvo dado por el crecimiento de quienes estudian carreras específicas para dar clases en el nivel medio y, también, de aquellos que eligen ser maestros de jardín de infantes. En ambos sectores se presenta la mayor oferta de trabajo. Hoy hay 29.697 alumnos en todas las carreras de formación docente. La matrícula se incrementó de manera significativa en el sector estatal y se estancó en el privado.Los ingresantes a primer año de todas las carreras docentes revelan un comportamiento similar al de todo el sistema. Entre 2008 y 2014, la cantidad de alumnos de primer año trepó 32,9 por ciento.Hay que considerar que en 2009 cambió el plan de estudios para el magisterio y el nivel inicial, que sumó un año de escolarización, tras la creación del Instituto Nacional de Formación Docente, en 2007.En 2008, la carrera para maestro debía cumplimentar 1.800 horas de estudio, muy lejos de las 2.600 horas del nuevo plan. Este año egresará la cuarta cohorte de maestros con una formación actualizada a los nuevos tiempos y contextos. En los profesorados que preparan docentes para el nivel secundario la matrícula creció 50,7 por ciento entre 2008 y 2014.En tanto, en los Institutos de Formación Docente que ofrecen carreras para maestro de nivel inicial se observa una suba de 18,6 por ciento en el mismo período.

Paralelamente, la matrícula para maestro de grado cayó 5,5 por ciento: en 2008 había 6.340 matriculados, en 2014 eran 5.989 alumnos. La misma tendencia se observa en los ingresantes a primer año.Según los últimos datos disponibles (2014), la mayoría (63 por ciento) de quienes cursan alguna carrera docente eligen algún profesorado (18.811 personas), el 20 por ciento (5.989 alumnos) para cursar la carrera de maestro de grado y el 17 por ciento (4.897) restante, para el nivel inicial.La secretaria de Educación, Delia Provinciali, indicó que el crecimiento se explica por el impulso y creación de institutos de formación para el nivel secundario. "Hay una gran demanda de profesores titulados", subrayó.El incremento de la matrícula en inicial, por otra parte, está vinculado a la creación de nuevas salas de 4 años, para cumplir con la obligatoriedad de la escolarización, y la universalización de las salitas de 3. Un maestro renovado En el Instituto Superior Leguizamón, que forma maestros de nivel inicial y primario, la matrícula se duplicó entre 2010 y 2015. Hoy cursan 1.138 alumnos. Belkis Gatti, la directora, asegura que el incremento es notable y que los docentes salen con una formación adaptada a los nuevos tiempos. La institución capacita, además, a docentes en ejercicio.Gatti, también docente de prácticas docentes, asegura que ya se observan cambios, aunque estima que comenzarán a visualizarse dentro de cinco años.Por su parte, Sergio Andrade, director del Instituto Superior Renee Trettel de Fabián, considera que los egresados tardan muchos años en ingresar a las aulas. Y remarca que las primeras experiencias son prácticas ad honorem en el orden público y a través de suplencias en el privado."Para ingresar al sistema pasan al menos tres años. Es un poco aventurado pensar que se verán pronto cambios", sostiene Andrade.Los docentes que egresan con el nuevo plan reciben formación en jornada ampliada, contextos vulnerables, nuevas tecnologías, cultura vial, alfabetización en lengua inglesa, inclusión educativa y educación sexual integral, entre otras asignaturas que no estaban incluidas en el plan anterior."Hoy, en las escuelas se ven problemáticas de vulnerabilidad en todos los contextos. Desde el niño desnutrido, con alguna discapacidad o violencia, el chico de 7 u 8 años que puede tener una adicción sólo por asistir a contextos donde se fracciona droga, muertos de sueño (…) No es un niño común el de hoy, lo esperable para su edad. Tiene determinadas manifestaciones que ameritan una atención a su singularidad", plantea Belkis Gatti.La directora del Leguizamón considera que la renovada formación es muy completa y que hoy es inadmisible que un maestro diga que no puede abordar determinados problemas.Por su parte, Provinciali indicó que la evaluación del impacto de los nuevos planes de estudio, que se realizó entre 2012 y 2013, revela que fue muy bien recibido el incremento de la práctica durante la carrera. Destaca, además, la articulación entre los institutos de formación docente y las "escuelas asociadas", donde los estudiantes de magisterio e inicial realizan sus primeros pasos. Aulas diversas Los nuevos docentes reciben formación para trabajar con la diversidad. Esto implica trabajar con un mismo contenido en distintos grados de complejidad, en diferentes secuenciaciones. "Es lo primero que hay que aplicar para que esto cambie: respetar los ritmos cognitivos de cada niño, cómo construye cada niño el conocimiento", dice Gatti.Y agrega: "El problema no es el niño, el problema es el docente que se tiene que desestructurar de esa formación, de esa trayectoria que trabajaba con un solo plan de enseñanza, diseño o programación y para todos los niños por igual. Eso no va más".

