Escándalo. Brasil: el pago de 150 mil dólares que frenó el regreso de la abogada argentina acusada de racismo

La situación judicial de Agostina Páez sufrió un revés inesperado. Un acuerdo que parecía inminente quedó en suspenso tras la filtración de la millonaria cifra que debía pagar como compensación, lo que generó indignación en la opinión pública brasileña.

26 de marzo de 2026 a las 10:49 p. m.
Brasil: el pago de 150 mil dólares que frenó el regreso de la abogada argentina acusada de racismo
La abogada acusada de racismo podrá volver a la Argentina y tendrá que hacer servicios comunitarios

El regreso a la Argentina de Agostina Páez, la abogada santiagueña de 29 años acusada de realizar gestos racistas en Brasil, quedó demorado debido a la polémica desatada por el monto de una compensación económica. El conflicto surgió cuando trascendió que, como parte de un acuerdo judicial, la joven debía abonar cerca de 150.000 dólares a las tres personas que la denunciaron.

Un acuerdo bajo la lupa

Inicialmente, la fiscalía brasileña había pasado de solicitar una pena de hasta 15 años de prisión a negociar una condena de dos años de ejecución condicional, que incluiría trabajos comunitarios y una reparación económica. Este pacto parecía ser la llave para que Páez regresara a su hogar en cuestión de horas.

Sin embargo, la filtración del monto de 150 mil dólares alteró el clima social y judicial en Brasil. La opinión pública interpretó el pago como una forma de "comprar" la libertad y evitar una condena efectiva por un delito de carácter racial.

Ante esta reacción, la fiscalía dio marcha atrás en el acuerdo y solicitó al juez que primero se dicte una sentencia formal antes de evaluar cualquier flexibilización de las medidas cautelares.

"La peor experiencia de mi vida"

A pesar de las complicaciones, en una audiencia realizada en el Tribunal Penal N°37 de Río, se resolvió que Páez podrá eventualmente cumplir con tareas comunitarias y regresar a la Argentina. No obstante, este nuevo escenario judicial podría demorar su partida al menos dos semanas más.

La abogada, que aún permanece con tobillera electrónica, rompió el silencio ante los medios. "Me siento aliviada, pero hasta que no esté en la Argentina no voy a estar en paz", confesó la joven, quien calificó lo sucedido como la peor experiencia de su vida. Aunque admitió que Brasil es un destino que le gusta, reconoció que actualmente siente miedo de permanecer en el país vecino.

El futuro de la causa

Por el momento, la prioridad de la abogada es retornar a Santiago del Estero para reencontrarse con su familia y su entorno cercano.

La definición final depende ahora de los tiempos del juez, quien debe determinar cuándo se le retirará la tobillera y bajo qué condiciones finales se ejecutará su condena.