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Redacción La Voz
Los vecinos del barrio cerrado Las Corzuelas, ubicado sobre la ruta E-53, en jurisdicción de Unquillo, no salen de una combinación de conmoción y consternación por la matanza de lechuzas en ese sitio.
El hecho que no tendría antecedentes conocidos en la provincia, y con una especie silvestre protegida, sucedió el 29 de marzo en esa ciudad del Gran Córdoba cuando los vecinos se enteraron que alquien que también vive en el barrio, tapó el nido de estas aves y mató a una familia entera.
La acción quedó registrada por las cámaras de seguridad del barrio. "Tenemos la filmación de una vecina. A las 21.35 tenía el balde preparado con escombros y tierra. Se cruzó al bulevar, volcó el balde y las tapó. Apisonó bien y salió corriendo a su casa", relató una mujer que prefiere no revelar su identidad.

Otros vecinos, que también prefieren resguardar su identidad, sostienen que esa especie de ave está desde antes que los habitantes comenzaran a construir sus viviendas en el lugar.
"Son un emblema del barrio. Se fueron adaptando a esa transformación y se reubicaron en diferentes zonas. En este caso, el nido estaba en el bulevar del barrio", manifestaron.
El directorio y la administración de Las Corzuelas sancionó al vecino con tres multas de acuerdo al reglamento interno. Pero hay vecinos que piden que la comisión directiva avance y realice una denuncia penal.
En homenaje a las lechuzas, hubo vecinos que colocaron flores en el lugar donde estaba el nido para recordar que estas aves son parte de la fauna autóctona con la cual conviven y que saben que hay que preservar.
"Estamos acostumbrados a vivir en armonía con la naturaleza, y las lechuzas son parte de ello. El nido tenía 10 años. No hay explicación de por qué esta persona hizo lo que hizo", dijo un vecino.
Además, indicó que le interesa que se investigue judicialmente para que no vuelva a pasar. "Aquí vivimos familias que cuidamos a la fauna y son parte de nuestro paisaje diario. Esta es una agresión al barrio y a la comunidad", sumó.

Otra vecina, que también pidió resguardo de su identidad, confirmó que la persona que atentó contra las lechuzas ya había atentado contra palomas al dispararle con rifle de aire comprimido. "Pero además no cumple con reglamentaciones internas del barrio. Se maneja con impunidad”, señaló.
El intendente de Las Corzuelas, Santiago García, dijo a La Voz que es un hecho lamentable y que ya interviene la Justicia. "Espero que las entidades correspondientes tomen las medidas necesarias para dar tranquilidad a los vecinos que llevan a cabo este reclamo", afirmó.
Al menos 50 vecinos ya denunciaron el accionar del vecino señalado ante la Policía Ambiental de la Provincia. La ley 22.421 de Conservación de la Fauna, establece el deber de proteger a llas especies silvestres.
Desde Policía Ambiental confirmaron a La Voz que recibieron la denuncia y analizan la situación. “Estamos recabando información que aportan los vecinos para verificar qué ocurrió y dar con el presunto infractor”, manifestaron.

Una vez que constate la situación, con toda la documentación, el acta pasa al Tribunal Administrativo Ambiental para determinar si hubo infracción.
También hubo vecinos que denunciaron penalmente en la Unidad Judicial de Río Ceballos por presunta infracción a la ley nacional por malos tratos o actos de crueldad contra animales. Actúa en ese caso la Fiscalía Distrito 4, Turno 4 a cargo de Liliana Copello.
Además, la protectora de animales "Esperanza San Roque" solicitó ser querellante en la causa.
Guillermo Sferco, biólogo y especialista en fauna autóctona, explicó que la especie atacada es una lechuza vizcachera. Y se trata de la única especie en el mundo, entre las 200 de búhos y lechuzas que hay.
Vive en nidos subterráneos y son importantes para el equilibrio ecológico al controlar las plagas.
Aprovechan madrigueras de otros mamíferos o las cavan ellas, y forman una especie de galería subterránea donde hacen su nido al fondo, y tienen una cámara de incubación para criar y alimentar a los pichones.

Pueden poner hasta cinco huevos. Y en cada cueva se puede encontrar entre cinco o seis individuos.
“Cuando los pichones están más grandes salen de la cueva. Entonces, se pueden ver a la pareja y a tres o cuatro pichones hasta que vuelan y se independizan”, relató Sferco.
Y agregó: “Cuando están en peligro se resguardan dentro de la cueva y funcionan como alarmas rurales porque empiezan a gritar”.
La población de lechuzas no está en peligro, pero es crucial preservar su hábitat.
La lechuza vizcachera es una especie muy conocida porque tiene mucha actividad diurna y en el crepúsculo, se diferencian de los búhos porque estos tienen actividad nocturna.
Además, es un ave que se adapta muy bien a las actividades humanas, se la puede ver en ambientes rurales y periurbanos. Por lo que puede vivir entre 10 y 15 años.
Se alimentan principalmente de invertebrados (cascarudos, grillos, langostas, alacranes, arañas) también de pequeños roedores y mamíferos pequeños. “Ayudan a mantener el equilibrio”, explicó.

“Tapar su nido es un hecho gravísimo. Para educar y presérvalas, muchas veces se proponer hacerles un cerco con un cartel que indique que ahí viven lechuzas. Que sea un lugar para que las personas las conozcan y las cuiden”, señaló.