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La amargura de José Luis

Antes, mis clientas venían tres veces por semana por las milanesas y el marido, el domingo, buscaba el asado. Ahora a ellas las veo una vez a la semana y a ellos, una vez al mes, dice José. Laura González.

12 de junio de 2011 a las 12:01 a. m.
La amargura de José Luis

José Luis está preocupado. Dice que ni siquiera en la crisis de 2002 vendía tan poco como ahora. Tiene una carnicería en barrio Parque Horizonte –en el sudoeste de la ciudad de Córdoba– y, amargado, está haciendo números en serio: o achica la cámara frigorífica para bajar gastos, o vende otra cosa además de carne o, directamente, cierra. "Mire, la cuenta es fácil. Antes, mis clientas venían tres veces por semana por las milanesas o las albóndigas, y el marido, el domingo, buscaba el asado. Ahora a ellas las veo una vez a la semana y a ellos, una vez al mes", sintetiza. Ninguno de los cortes buenos baja los 40 pesos por kilo, con una paradoja casi vergonzante para este país de vacas y pastos verdes: cuesta más que en Estados Unidos.Allá también son más baratos el pollo, el jamón, el cerdo, los huevos y los lácteos.La mesa de los argentinos evolucionó en forma radical en los últimos 30 años. En 1980, cada habitante consumía 80 kilos de carne vacuna al año, 10 de pollo, 44 litros de gaseosas y 65 de vino. Hoy, el consumo de carne bajó a 55,4 kilos anuales, el de pollo subió a 36, el de gaseosa se duplicó a 81 y el de vino cayó a 31 (aunque subió en calidad), según un informe de abeceb.com.La gran perdedora es la carne. Hay algo de "recomendación médica" en esa baja histórica, pero mucho de precio. En 2011, según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra), el consumo promedio del primer trimestre está en 55,4 kilos, debajo incluso de los 57,8 kilos de 2002. Por qué. Hoy, la explicación de la caída de ese consumo está en la política económica. En 2006, el Gobierno cerró las exportaciones e impuso precios máximos al ganado en pie. Como el negocio no cerraba, los ganaderos fueron faenando todas sus hembras. Ahora, ese proceso se frenó, pero quedaron "pocas fábricas" de terneros y, además, la espera para que esté a punto demanda tres años. Un dato adicional: en 10 años consumimos 4,15 por ciento menos de una carne que vale casi siete veces más. En 2001, antes de la salida de la convertibilidad, la nalga estaba en cinco pesos. Hoy, cuesta 43 pesos: 760 por ciento más. En 2001, el salario promedio en Córdoba estaba en 686 dólares. Hoy está en 876 dólares, 28 por ciento más.