Dieta de plástico. Alertan por una peligrosa tendencia viral que nació en China: puede causar asfixia y trastornos alimentarios

La práctica, difundida en redes sociales, consiste en masticar comida envuelta en film y escupirla para “no engordar”. Especialistas advierten sobre riesgos físicos y psicológicos.

27 de febrero de 2026 a las 03:08 p. m.
Alertan por una peligrosa tendencia viral que nació en China: puede causar asfixia y trastornos alimentarios
Dieta de comer plástico: el peligro viral que promete adelgazar sin calorías y puede acabar en asfixia.

Un nuevo reto viral conocido como “plastic eating” o “dieta de comer plástico” encendió la alarma entre especialistas en nutrición. La práctica consiste en envolver alimentos en film transparente, masticarlos para “sentir el sabor” y luego escupirlos, con el objetivo de evitar la ingesta de calorías.

Andrea Calderón, directora del Máster en Nutrición, Composición Corporal y Metabolismo de la Universidad Europea, advirtió que se trata de una “conducta de riesgo” y no de una estrategia válida para bajar de peso.

Según explicó, esta tendencia, que ya se viralizó en China y otras plataformas digitales, puede derivar en asfixia, irritación digestiva o incluso en un bloqueo intestinal si el plástico es ingerido accidentalmente.

Por qué no funciona para adelgazar

Dieta de comer plástico: el peligro viral que promete adelgazar sin calorías y puede acabar en asfixia.
Dieta de comer plástico: el peligro viral que promete adelgazar sin calorías y puede acabar en asfixia. (Freepik)

Calderón señaló que la sensación de saciedad no depende solo del acto mecánico de masticar.

Para que el organismo active los mecanismos reguladores del apetito es necesario que los nutrientes lleguen al tracto digestivo.

En ese proceso intervienen hormonas como la leptina, la grelina y péptidos intestinales como el GLP-1, que envían señales al sistema nervioso central para regular el hambre.

Cuando la comida se escupe y no se digiere, esas vías no se activan de forma completa. “Puede haber una sensación momentánea, pero no existe una respuesta metabólica real”, explicó la especialista.

Relación con trastornos de la conducta alimentaria

Desde el punto de vista clínico, esta práctica se asemeja al comportamiento conocido como “masticar y escupir”, frecuente en personas con anorexia o bulimia.

En esos casos, se busca disfrutar el sabor sin incorporar calorías, lo que refuerza una relación poco saludable con la comida basada en el miedo a engordar.

“Normalizar estas prácticas, especialmente entre jóvenes, puede ser una señal de alerta y favorecer el desarrollo de conductas alimentarias más problemáticas”, sostuvo Calderón.

Especialistas en salud mental advierten que este tipo de desafíos virales pueden actuar como disparadores en personas vulnerables.

Riesgo de asfixia y microplásticos

Dieta de comer plástico: el peligro viral que promete adelgazar sin calorías y puede acabar en asfixia.
Dieta de comer plástico: el peligro viral que promete adelgazar sin calorías y puede acabar en asfixia. (Freepik)

Más allá del impacto psicológico, existen riesgos físicos concretos.

Si el film se traga accidentalmente, puede producirse asfixia en caso de obstrucción de la vía aérea o aspiración hacia el sistema respiratorio.

Si el material llega al aparato digestivo, puede causar irritación, molestias o incluso una obstrucción intestinal.

Además, si el plástico se fragmenta, la exposición a microplásticos podría aumentar el riesgo de reacciones inflamatorias o alteraciones metabólicas, según estudios recientes sobre contaminación plástica y salud.

La alimentación no es solo calorías

Para la especialista, esta tendencia refleja una visión reduccionista de la alimentación.

Comer implica no sólo la ingesta de nutrientes, sino también planificación, preparación, contexto social y disfrute.

En una práctica como la “dieta de comer plástico” no existe aporte energético ni nutricional real, lo que puede derivar en déficits si se sostiene en el tiempo.

Calderón remarcó que la pérdida de peso debe abordarse con estrategias basadas en evidencia científica: alimentación equilibrada, variada y suficiente, junto con actividad física y educación nutricional.

“La salud no se construye a través de atajos virales, sino mediante una relación sana con la comida”, concluyó.