Al rompecabezas le faltan piezas
La rectora Carolina Scotto se tomó su tiempo para armar el nuevo gabinete de cara a lo que será su última gestión al frente del Rectorado de la UNC. Juan Carlos Carranza.
La rectora Carolina Scotto se tomó su tiempo para armar el nuevo gabinete de cara a lo que será su última gestión al frente del Rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
Pero lo hizo parcialmente. No ha sido tarea fácil para Scotto encontrar universitarios con los tres requisitos básicos para asumir: experiencia en gestión, ser una personalidad reconocida dentro del ámbito universitario y... tener ganas de involucrarse en la desgastante tarea del funcionario del Rectorado. Esto último, sobre todo, porque la rectora exige a sus funcionarios que no dejen de lado sus actividades académicas (lease: seguir dando clases).
Por el momento resolvió la situación de la Secretaría de Asuntos Académicos, que dejó vacante Hebe Goldenhersch al ser elegida vicerrectora de la UNC. Se supone que es una de las áreas más importantes del Rectorado, de la que deberían surgir las iniciativas tendientes a mejorar la calidad de la enseñanza en la UNC.
El caso de Ciencia y Tecnología es distinto, porque su titular surge de una terna y de un consenso previo del ámbito de los investigadores.
Más análisis. No obstante, aún quedan cargos que requerirán una mayor cintura política de la actual titular del Rectorado. El caso más problemático es la Secretaría de Asuntos Estudiantiles, que desde hace muchos años está considerada como un derecho adquirido de las agrupaciones estudiantiles. Franja Morada, exhibiendo sus últimas medallas electorales, se presenta ante Scotto como la opción más viable para conducir el área. Vale recordar que en la última gestión, la rectora confió esa tarea a La Bisagra, la otra agrupación estudiantil que abreva en el espacio político de Scotto y que se saca chispas con Franja Morada.
Fuentes del Rectorado indicaron que al menos una de las secretarías no sufrirá modificaciones. Es el caso de la Secretaría General, que se descuenta seguirá a cargo de Jhon Boretto, el gran constructor político que posibilitó la reelección de Scotto.
Las demás áreas, todavía son fruto de evaluación y nadie tiene asegurado su cargo. Es más, en algunos casos la rectora está tratando de convencer a algunos funcionarios de continuar en la gestión.

