Adolfo Cassaro, un inventor de oficio
Su energía desmiente su edad. Tiene 84 años pero aparenta muchos menos. Creó desde sifones de soda, motos para competir, fumigadoras y matafuegos.
El apellido Cassaro en el comercio local está asociado a las choperas. Pero antes de esta creación Cassaro había transitado otros rubros y desde su taller de soldadura soñado inventos que quedaron en el camino o tuvieron mas o menos éxito en la industria y el comercio.
Es que Cassaro es un creador, un inventor de oficio que sigue los designios de su imaginación permitiendo ingresar a terrenos inhóspitos que dejan de serlo apenas da unos primeros pasos.
Se fundió varias veces, fue vendedor de churros y taxista como su padre. Creó la primera empresa de desinfecciones del país y la vendió. La chopera fue su último gran invento y fue él quien se encargó de hacerle un marketing casero pero efectivo.
Esta semana Rebeca entrevista a un emprendedor que vale la pena conocer.

