Abrazo solidario al Ipem 17
La comunidad educativa de la escuela Paulo Freire, de Argüello, protestó ayer por el estado del edificio. Desde hace años, las clases se dictan en aulas-contenedores.
Los alumnos del Ipem 17, Paulo Freire, ubicado en la esquina de Rincón de Luna y Laguna Larga, de barrio Argüello, realizaron un abrazo solidario para protestar por la falta de respuestas al reclamo de aulas para cursar las materias específicas de la institución.
“El Ipem 17 es un colegio que hace seis años se hizo técnico, y hace seis años que estamos pidiendo aulas para 7º año para que tengamos los talleres de producción y no tenemos respuestas”, aseguró un alumno en un video que los mismos estudiantes realizaron.
El Ipem tiene aulas-contenedores para “contener” a los que cursan las materias de taller, ya que la institución ofrece la especialidad de Técnico en Alimentación y Maestro Mayor de Obra. Sin embargo, el cambio curricular no fue acompañado por una modificación en la infraestructura de la escuela.
“La promesa fue que se iban a construir nuevas aulas en la medida en que necesitaran; pero no pasó nada”, aseguró Marisel Carbonell, mamá de una alumna de la Escuela.
“Los chicos cursan en contraturnos a la mañana, y a la tarde tres o cuatro horas más; y lo hacen en esas aulas contenedores”, se quejó la mujer.

El colegio es uno de los que todavía tiene aulas-contenedores a pesar de que el Gobierno provincial anunció, hace más de un año, que a esta altura ya iban a haber sido reemplazadas.
Gastón, padre de otro alumno, aseguró que el colegio “tampoco tiene un comedor y los chicos deber comer en las aulas de producción de alimentos que de hecho no cuenta con infraestructura adecuada para cursar el taller”.
Además, hay otra situación que disgusta a varios de los padres: es probable que el nuevo curso que se abrirá deba cursarse en horario nocturno, lo que genera resistencias.

