800 conductores alcoholizados por semana
Es lo que detecta la Policía Caminera en las rutas de la provincia. El 6,2% de los controles de alcoholemia da positivo.
La Policía Caminera detecta a 800 conductores alcoholizados por semana. Anualizado, son 38.400 conductores que circulan por las rutas de la provincia en condiciones de ebriedad. Esa cifra representa el ocho por ciento del total de infracciones que se labran por año. Los datos son difundidos habitualmente por la Policía Caminera y confirmados por Miguel Ledesma, director de Prevención de Accidentes del Ministerio de Seguridad de la Provincia.El grueso de esos controles se realiza el fin de semana. Por ejemplo, entre el viernes y domingo pasados fueron 581 los tests con resultado positivo. Esto corresponde al 11,6 por ciento de las infracciones detectadas.Según Ledesma, la cantidad de controles positivos sobre el total de las pruebas viene en descenso. Si bien la Policía Caminera no lleva una estadística detallada, el funcionario estimó que en 2010 se realizaba aproximadamente la misma cantidad de tests que ahora. Pero en ese año, el 9,2 por ciento daba positivo. Esto indica que, de 13 mil conductores controlados por semana (calculado en base a la cantidad de pipetas descartables utilizadas para realizar los controles), alrededor de 1.200 estaban alcoholizados.Ledesma explicó que en la actualidad se realiza la misma cantidad de tests, de los cuales 800 dan positivos, esto es, el 6,2 por ciento. Es decir, un tercio menos que dos años atrás.A la fecha, la Policía Caminera tiene 189 mil personas multadas que fueron declaradas en rebeldía y que ahora enfrentan los procesos prejudiciales y judiciales de la Dirección de Rentas. De ellas, 13 mil son personas que conducían alcoholizadas o bajo los efectos de estupefacientes, psicotrópicos u otras sustancias estimulantes.Representan el 6,9 por ciento del total y, el cobro de esas multas, supondría un ingreso de 30 millones de pesos. En el puesto. Según Ledesma, todos los móviles de la Policía Caminera cuentan con un alcoholímetro. "Tenemos 161 aparatos y estamos permanentemente controlando en puestos fijos y móviles, aunque los controles aumentan durante el fin de semana y en eventos especiales o espectáculos", dijo.Y explicó que los momentos del día con más controles positivos son la madrugada y después del mediodía."El control hace que cambiemos de conducta. No porque seamos buenos. Todos los conductores actúan en función de la presencia del Estado para controlarlos. Ocurre en todo el mundo", explicó. Límites y multas. El límite máximo permitido para conductores particulares es de 0,4 gramos de alcohol por litro de sangre y de cero para conductores profesionales y motociclistas. En caso de exceder esos valores, el conductor pierde 10 puntos de los 20 que las autoridades otorgan con la entrega de la licencia de conducir.Además, el infractor debe abonar una multa de 700 pesos, si el pago es voluntario, y de 1.400 si la infracción se ejecuta. Si el pago es en rebeldía, el monto llego a 2.800 pesos, según Ledesma."Cuando el valor está apenas por encima, se les da la posibilidad de esperar media hora para que realicen un nuevo test. También pueden optar por que conduzca otra persona, ya sea el acompañante o llamar a alguien para que lo haga", agregó el funcionario. Consecuencias. El alcohol es uno de los principales causantes de accidentes de tránsito. En un tercio de los siniestros con muertos, uno de los conductores que lo protagonizó estaba alcoholizado, según datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. En el país, dos chicos de hasta 24 años mueren por día en un choque en el cual el alcohol tuvo algo que ver.De acuerdo con la Asociación Luchemos por la Vida, los jóvenes alcoholizados protagonizan el 65 por ciento de los accidentes viales del país.Daniel Gómez, jefe de Toxicología del Hospital de Urgencias, explica que el consumo de alcohol disminuye el tiempo de respuesta. "Normalmente, se tarda un segundo en apretar el freno. Cuando se está apenas por encima del consumo permitido, el alcohol lo lleva a tres segundos, por lo que se recorren muchos metros más antes de frenar", explica.Además, según el especialista, los conductores ebrios no pueden conducir en línea recta; realizan un recorrido errático de las curvas, o se pasan o doblan antes; se les altera la visión y pueden confundir las luces del semáforo; manejan a velocidades incorrectas, o muy rápido o muy lento. "Empiezan a hacer estupideces. Cuando se supera 0,5 gramo hay dificultades para conducir en línea recta. Se empieza a tener conducta riesgosa", agrega. Detalla que con dos vasos de cerveza ya se supera el límite, pero lo ideal es conducir sin tomar nada. "A pesar de los controles, la accidentología vial ha aumentado en la ciudad de Córdoba. Parte del cambio tiene que ver con los controles, pero gran parte tiene que ver con la prevención y la concientización de que no hay que manejar borracho. Es una cuestión de supervivencia", aseguró Gómez, para quien también debería controlarse el consumo de otras drogas. "La marihuana eleva el tiempo de respuesta en el frenado a seis segundos. En ese sentido, es más riesgosa que el alcohol", explica.En otros distritos, como Ciudad de Buenos Aires, se realiza el control de otras drogas, aunque el equipo es costoso. En la ciudad. Gómez señaló que el problema más grave son los jóvenes alcoholizados. Ledesma coincidió y aseguró que es difícil llegar a este grupo con un mensaje preventivo. "Es difícil llegar a ellos porque en muchos casos sólo quieren divertirse, y no miden los riesgos", agregó.Gómez alertó que no es en las rutas, sino en la ciudad de Córdoba donde los jóvenes alcoholizados circulan más. "Debería haber más controles", dice.La Municipalidad de Córdoba realiza –aunque de manera irregular– test de alcoholemia los fines de semana en las zonas de boliches. La cantidad de vehículos controlados por fin de semana no supera los 200, de los cuales alrededor del 10 por ciento da positivo.En la Ciudad de Buenos Aires, el porcentaje de tests positivos es del uno por ciento.

