Trabajo híbrido. 6 de cada 10 mujeres prefieren este modelo para desarrollar su carrera profesional
Un informe sobre el nuevo panorama laboral señala que la flexibilidad se consolidó como un factor clave para el crecimiento del liderazgo femenino y la permanencia de las mujeres en el mercado de trabajo.
La flexibilidad laboral se consolidó como uno de los factores más valorados por las mujeres al momento de elegir cómo trabajar. Según un informe reciente sobre el nuevo panorama laboral, 6 de cada 10 mujeres en Argentina prefieren un esquema híbrido, que combina trabajo remoto con instancias presenciales.
El dato surge del estudio IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral, elaborado por WeWork junto con la consultora Michael Page, que analiza cómo evolucionan las preferencias laborales en un contexto marcado por la transformación digital y nuevas dinámicas de trabajo.
El informe también revela que solo el 14% de las mujeres opta por la presencialidad plena, lo que refleja el peso creciente que tiene la flexibilidad en la organización del trabajo.
Más mujeres en posiciones de liderazgo
El avance de modelos laborales más flexibles coincide con un crecimiento del liderazgo femenino en las empresas.
De acuerdo con el informe Women in Business 2025, elaborado por Grant Thornton, América del Sur es la región con mayor participación femenina en cargos directivos a nivel mundial.
Actualmente, el 37,2% de los puestos de liderazgo en la región están ocupados por mujeres, el porcentaje más alto registrado a nivel global.
Este escenario plantea nuevos desafíos para las organizaciones, que deben adaptar sus políticas laborales para acompañar el crecimiento profesional de las mujeres dentro de las compañías.
El rol del trabajo flexible

Los especialistas señalan que el trabajo híbrido se consolidó como un habilitador clave para ampliar las oportunidades laborales.
Este modelo permite combinar la presencialidad en la oficina con el trabajo remoto, lo que ofrece mayor autonomía en la gestión del tiempo y facilita el equilibrio entre la vida personal y profesional.
Según Rocío Robledo, directora de WeWork Cono Sur, la flexibilidad laboral ha sido una herramienta importante para impulsar el liderazgo femenino.
“Históricamente, las mujeres han enfrentado múltiples desafíos para alcanzar posiciones de liderazgo. La flexibilidad en los horarios y la implementación de políticas inclusivas han sido de gran ayuda para asegurar que las mujeres puedan desarrollarse en roles de alta responsabilidad”, señaló.
El desafío del regreso a la oficina
En los últimos meses, algunas empresas comenzaron a impulsar el regreso a esquemas de mayor presencialidad.
Sin embargo, los especialistas señalan que el desafío no radica únicamente en volver a la oficina, sino en cómo se diseñan los entornos de trabajo dentro de las organizaciones.
Promover espacios laborales inclusivos y dinámicos puede contribuir a que el regreso a la presencialidad no limite las oportunidades de crecimiento profesional.
“La posibilidad de elegir esquemas de trabajo híbridos o con mayor autonomía en la gestión del tiempo permite que más mujeres accedan y se consoliden en puestos de liderazgo”, explicó Robledo.
Desafíos pendientes en igualdad laboral
A pesar de los avances en participación femenina, persisten desafíos estructurales dentro del mercado laboral.
Entre ellos se destacan la brecha salarial, la menor representación de mujeres en posiciones ejecutivas y la persistencia de sesgos en los procesos de promoción profesional.
Por ese motivo, especialistas en recursos humanos señalan que las organizaciones deben asumir un rol activo en la construcción de entornos laborales más equitativos.
La implementación de políticas de flexibilidad, programas de desarrollo profesional y estrategias de diversidad e inclusión aparece como una de las claves para sostener el crecimiento del liderazgo femenino en los próximos años.




