Bienestar. Las 3 estrategias más eficaces para bajar el estrés, pero las menos valoradas

Estrategias cotidianas como reírse, hacer actividad física y rodearse de personas saludables ayudan a reducir el impacto emocional del estrés y mejorar la salud mental.

19 de mayo de 2026 a las 02:20 p. m.
Las 3 estrategias más eficaces para bajar el estrés, pero las menos valoradas
El estrés es uno de los grandes problemas de salud de la vida moderna, pero combatirlo no siempre pasa únicamente por descansar más o por reducir obligaciones.

El estrés dejó de ser un problema ocasional para convertirse en una de las principales preocupaciones de salud de la vida moderna. Frente a ese escenario, especialistas advierten que combatirlo no depende sólo de descansar más o reducir responsabilidades, sino también de incorporar hábitos cotidianos que suelen ser subestimados.

La doctora en Psicología Begoña Larrauri, autora del libro Jaque al estrés, sostuvo que herramientas simples como el sentido del humor, el ejercicio físico y las relaciones sociales saludables pueden disminuir el impacto emocional del estrés y mejorar el bienestar general.

"Muchas veces el estrés no depende sólo de lo que ocurre, sino también de cómo interpretamos las situaciones y de con quién las compartimos", explicó la especialista en una entrevista con Europa Press Salud Infosalus.

Reírse también ayuda a controlar el estrés

El estrés es uno de los grandes problemas de salud de la vida moderna, pero combatirlo no siempre pasa únicamente por descansar más o por reducir obligaciones.
El estrés es uno de los grandes problemas de salud de la vida moderna, pero combatirlo no siempre pasa únicamente por descansar más o por reducir obligaciones. (Magnific)

Larrauri afirmó que distintas investigaciones científicas demostraron que el humor favorece el bienestar y contribuye a reducir los niveles de cortisol, la hormona vinculada al estrés.

Según indicó, reírse de uno mismo o encontrar un aspecto cómico en situaciones difíciles permite tomar distancia emocional y evitar respuestas impulsivas.

"Cuando vemos algo desde otra perspectiva, dejamos de enfocarnos únicamente en lo negativo y ampliamos la forma de pensar", señaló.

La psicóloga remarcó además que muchas veces las personas exageran la gravedad de los problemas y que, con el paso del tiempo, esas mismas situaciones terminan siendo vistas con menos dramatismo.

"Bromear y reírse de uno mismo ayuda a aceptar errores y equivocaciones. Eso relaja muchísimo", agregó.

El impacto de las relaciones personales

Otro de los puntos que destacó la especialista es el rol de los vínculos sociales en la salud emocional.

"Pocas cosas son tan positivas como compartir tiempo con personas con las que existe una buena relación", sostuvo.

En ese sentido, explicó que las relaciones saludables funcionan como una red de apoyo frente a momentos difíciles y ayudan a reducir el desgaste emocional.

Sin embargo, advirtió que también existen vínculos que generan frustración, angustia y tensión constante.

"Una relación insana puede convertirse en una fuente de estrés muy fuerte y afectar seriamente la salud emocional", alertó.

El ejercicio físico, una herramienta clave

El estrés es uno de los grandes problemas de salud de la vida moderna, pero combatirlo no siempre pasa únicamente por descansar más o por reducir obligaciones.
El estrés es uno de los grandes problemas de salud de la vida moderna, pero combatirlo no siempre pasa únicamente por descansar más o por reducir obligaciones. (Magnific)

La especialista también destacó el papel del deporte y la actividad física como una de las estrategias más efectivas para afrontar el estrés.

Según explicó, el ejercicio ayuda a desviar la atención de las preocupaciones, favorece el descanso mental y estimula la liberación de endorfinas, sustancias asociadas al bienestar.

Además de sus beneficios emocionales, recordó que la actividad física mejora la salud general: contribuye a mantener la fuerza muscular, reduce la inflamación crónica, fortalece el sistema inmunológico y ayuda al control del peso corporal.

"A nivel emocional mejora la imagen corporal, favorece el sueño y fortalece la confianza en uno mismo", afirmó.

Vivir el presente y encontrar sentido

Larrauri señaló además que aprender a enfocarse en el presente puede disminuir la sensación de agobio y mejorar la concentración diaria.

"Vivir el aquí y ahora ayuda a relajarnos y evita esa sensación de vorágine permanente", explicó.

La especialista consideró también que encontrar un propósito o darle sentido a las actividades cotidianas reduce la frustración y mejora la manera de enfrentar los contratiempos.

El estrés, concluyó, no siempre puede evitarse, pero sí es posible modificar la forma en que cada persona responde frente a las dificultades diarias.