A 10 años de la ley, se impuso el respeto al otro
Ahora hay conciencia del daño que genera el humo ajeno sobre los fumadores pasivos, y que es el derecho a la salud el que está por encima.
Hoy se cumplen 10 años desde que la Unicameral sancionó por unanimidad la ley provincial antitabaco N° 9.113, que prohíbe fumar en Córdoba en todos los lugares cerrados con acceso de público. Y también siete años desde que la norma comenzó a regir en forma efectiva en la provincia, ya que la ley contemplaba un período de adecuación para acompañar el profundo cambio cultural que implicaba.La ley cordobesa estuvo entre las pioneras del país. Recién hace dos años, en 2011, se dio una ley nacional antitabaco, cuya reglamentación se promulgó esta semana. Pocos años después, con un nuevo paisaje urbano en el cual ya no hay humo en el interior de bares, restaurantes, oficinas públicas y lugares de trabajo, se volvió normal respirar aire puro y salir a fumar afuera, sea invierno o verano.Tal vez por eso ya nadie recuerda la polémica que generaron en un comienzo la ley y la ordenanza municipal de la ciudad de Córdoba.Pero ningún bar cerró (al menos porque no se pudiera fumar en su interior), ni los restaurantes perdieron clientes. Y tampoco hizo falta aplicar multas para que la legislación se cumpliera. En cambio, no hay duda de que los cordobeses ganamos en salud y en respeto a los derechos del otro.Antes de que comenzaran a multiplicarse en otros países las leyes de control de tabaco, lo que prevalecía era el derecho del fumador, aunque su conducta no sólo lo afectara a él mismo sino también a todo su entorno, incluyendo niños y mujeres embarazadas.Ahora hay conciencia del daño que genera el humo ajeno sobre los fumadores pasivos, y que es el derecho a la salud el que está por encima.Y, además, se redujo la cantidad de cordobeses que fuman: mientras en 2005 lo hacía el 31,2 por ciento, en 2009 ya era sólo el 27,4 por ciento.

