Acuerdos desconocidos con China
No hay información oficial sobre el detalle de los acuerdos con China, ni datos fehacientes en las páginas de Internet de la Presidencia ni de la Cancillería.
La reciente visita de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a China es una de las más relevantes que ha realizado en sus más de 30 meses de gestión.
No se trata sólo de la tradicional relación diplomática con el país más poblado de la Tierra -más de 1.300 millones de habitantes-, sino de los vínculos con la tercera economía del mundo, con influencia cada vez más creciente en los grandes temas de la sociedad global, desde la política de seguridad hasta el desarrollo económico.
No se trata sólo del tradicional apoyo que la República Popular China brinda a los reclamos históricos por la soberanía en las Islas Malvinas y de la coordinación de posiciones en las reuniones semestrales del Grupo de los 20 (G-20).
Se trata, eso sí, de una "alianza estratégica" -como la definió la Presidenta- con uno de los gigantes mundiales, que como se ha dicho, tiene un protagonismo cada vez más decisivo en la organización de la vida global.
Pero esa "alianza" requiere de una clara explicación a la sociedad sobre sus alcances, compromisos y beneficios, para que la política asumida con China no se convierta en un discurso que repiten todos los presidentes argentinos de las últimas décadas, pero vacío en sus contenidos y realizaciones. Con el gigante asiático, así como con el resto del mundo, debe existir una clara política de Estado asumida por todos. Pero para que ello ocurra se requiere conocer con claridad cuáles fueron los alcances de los acuerdos firmados y los compromisos asumidos con sus autoridades, como con los principales dirigentes del Partido Comunista, al que Cristina Kirchner comparó, en sus orígenes, con el peronismo.
No hay información oficial sobre el detalle de los acuerdos alcanzados con la República Popular China, ni datos fehacientes en las páginas de Internet tanto de la Presidencia ni del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, más allá de los comunicados o las declaraciones de rigor.
Increíblemente, el canciller Héctor Timerman ofreció el domingo último una versión en la red social Twitter y prometió que haría público un comunicado con los detalles cuando solucionara sus problemas de conectividad a Internet. Una argumentación poca seria dada la envergadura del sillón que ocupa el señor Timerman.
Los millonarios acuerdos en materia ferroviaria -se anunciaron compras por 9.500 millones de dólares- suponen importantes decisiones estratégicas en los servicios de pasajeros y cargas, no sólo para el área metropolitana sino también para las ciudades de Córdoba (se proyecta un subterráneo) y Mendoza, y para el norte del país.
Asimismo, se requeriría explicar la actuación de una trader (intermediario en las operaciones), en la que actuaría Franco Macri.
La experiencia de este tipo de operaciones con Venezuela no debe sobrevolar los importantes acuerdos con China, aún no difundidos.

