Mercados. Trigo y maíz: cómo se mueve la comercialización de la nueva cosecha
Los primeros negocios muestran estrategias diferentes entre los cereales. Los productores priorizan asegurar cupos de entrega y mantienen cautela a la hora de fijar precios.
La nueva cosecha de trigo 2026/2027 ya comenzó a moverse comercialmente con las compras declaradas por la exportación y, muy tímidamente, por parte de los molinos.
Al 24 de junio, los exportadores declararon compras por un total de 1,924 millones de toneladas, de los cuales 1,3 millones (68,4%) corresponden a operaciones a precio y 618 mil toneladas fueron adquiridas por fijar (31,6%).
Las compras a precio corresponden, en su mayoría, a contratos forward para entregar en un mes determinado.
De esta manera, el productor asegura no sólo el valor de venta, sino también el mes de entrega, que normalmente coincide con el momento de la cosecha. Los exportadores todavía no han declarado ventas al exterior, conocidas como declaraciones juradas de ventas al exterior (DJVE).
En estos momentos, el mercado forward de trigo en el A3 cotiza para los puertos del up river a U$S 200 por tonelada para entrega en julio, una baja de U$S 6 por tonelada en la última semana; U$S 207 para entrega en diciembre, y U$S 210 para enero, con una caída de U$S 2 por tonelada.
Como puede observarse, el mercado presenta una estructura de carry entre las posiciones de trigo de la cosecha vieja (julio) y la nueva cosecha (diciembre de 2026 y enero de 2027), cuando, en una situación normal, debería suceder lo contrario.
Todo esto ocurre a pesar de la suba registrada en el trigo en el mercado de Chicago, impulsada por la reacción positiva al informe sobre superficie sembrada y existencias publicado por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Usda).
El organismo ubicó el área destinada al cereal muy por debajo de lo esperado por el mercado, un dato que reforzó la recuperación desde los mínimos de las dos semanas previas. A este factor se sumó la estimación de una superficie sembrada de trigo en Canadá inferior a la prevista por la Agencia de Estadísticas de ese país.
Sin embargo, las subas encuentran resistencia en las favorables perspectivas de producción de la región del mar Negro, donde Rusia y Ucrania consolidan su posición como los principales exportadores mundiales de trigo.
Los exportadores de maíz declararon compras acumuladas por un total de 482 mil toneladas de la próxima cosecha 2026/2027. Del total adquirido, solamente 88 mil toneladas corresponden a operaciones a precio (18%), mientras que 394 mil toneladas fueron compradas por fijar (82%).
Este comportamiento refleja la cautela de los productores, que prefieren no comprometer ventas con precio cerrado y optan por contratos forward por fijar para asegurarse cupos de entrega durante la cosecha. De esta manera, mantienen abierta la posibilidad de fijar el precio más adelante y, al mismo tiempo, garantizan la colocación del grano físico.
El mercado de futuros A3 opera actualmente a U$S 178,5 por tonelada para la posición julio; U$S 182,8 para septiembre, asciende a U$S 187,4 en diciembre y luego retrocede a U$S 185 para abril, mes de ingreso de la nueva cosecha.
El mercado, así, muestra firmeza desde julio hasta fin de año, para luego ajustar a la baja con el ingreso del nuevo ciclo productivo.
En Chicago, el maíz mantiene una tendencia positiva debido a que el dato de existencias trimestrales difundido por el Usda resultó inferior a las previsiones de los analistas, favoreciendo la recuperación desde los mínimos contractuales.
El mercado interpreta, además, que los fondos de inversión aceleraron la cobertura de sus posiciones vendidas tras la publicación del informe. No obstante, el avance encuentra un límite en las buenas condiciones de los cultivos en el medio oeste estadounidense, en la expectativa de una abundante cosecha de maíz en Sudamérica y en la debilidad que continúa mostrando el precio del petróleo.
En estos momentos, los cultivos de maíz en Estados Unidos ingresan en la etapa más crítica de su desarrollo –floración, polinización y posterior llenado de grano– con adecuados niveles de humedad que, por ahora, sostienen expectativas de rindes en línea con las proyecciones iniciales.

