¡Qué jugador! El secreto guardado de Haaland: el tremendo goleador que tiene su corazón en el agro

El jugador noruego figura en el Mundial de futbol tiene una fuerte conexión con la actividad agropecuaria. Criado en una de las principales regiones productivas de Noruega, asegura que cuando se retire quiere dedicarse al campo.

08 de julio de 2026 a las 09:19 a. m.
El secreto guardado de Haaland: el tremendo goleador que tiene su corazón en el agro
EN EL CAMPO. Erling Haaland sobre un tractor, en un campo de papa, en Noruega.

A los 25 años, Erling Haaland viene confirmando sus dotes de goleador que le permiten ir forjando una carrera extraordinaria.

El delantero del Manchester City acaba de escribir uno de los más importantes al marcar los dos goles con los que Noruega eliminó a Brasil en el Mundial 2026 y alcanzó, por primera vez en su historia, los cuartos de final de una Copa del Mundo.

Haaland, héroe ante Brasil.
Haaland, héroe ante Brasil. (AP)

Pero lejos de los estadios repletos y de los millones que mueve el fútbol profesional, el atacante noruego guarda una pasión que pocos conocen: el campo. Mientras el mundo lo reconoce como uno de los mejores goleadores del planeta, él asegura que su verdadera desconexión está entre tractores, animales y tareas rurales.

Cada vez que su calendario se lo permite, Haaland vuelve a sus raíces. "Cuando puedo, me gusta ir a una granja, manejar tractores y alimentar al ganado", contó en distintas entrevistas, en las que dejó en claro que la vida rural ocupa un lugar especial en su historia personal.

No se trata de un interés pasajero. El futbolista ha repetido en varias oportunidades que, una vez finalizada su carrera deportiva, quiere convertirse en productor agropecuario.

"Creo que tendré una pequeña granja después de jubilarme. No sé dónde será, pero estoy seguro de que tendré algunos animales", afirmó en una entrevista con Sky Sports.

Incluso fue más allá cuando habló con la BBC: "Seré el mejor agricultor del año en el futuro". Según explicó, su idea es combinar la agricultura con la producción ganadera.

Una infancia marcada por el campo

Aunque nació en Leeds, Inglaterra, cuando su padre Alf-Inge Haaland jugaba en ese país, Erling se mudó con apenas tres años junto a su familia a Bryne, la ciudad natal de sus padres, en el sudoeste de Noruega.

La localidad forma parte del distrito de Jæren, considerado uno de los polos agropecuarios más importantes del país escandinavo. Allí predominan los establecimientos dedicados a la producción de leche, carne y papa, actividades que moldearon el paisaje y la identidad de la región.

Erling Haaland celebra uno de sus goles ante Irak, en el Mundial.
Erling Haaland celebra uno de sus goles ante Irak, en el Mundial. (AP)

Fue en ese entorno donde el delantero desarrolló una estrecha relación con la vida rural.

En la granja de uno de sus tíos aprendió desde chico a conducir tractores y a convivir con los animales, experiencias que todavía hoy recuerda con entusiasmo y que, según reconoce, le permiten encontrar tranquilidad en medio de la presión permanente del fútbol profesional.

"En el campo soy realmente yo todo el tiempo", confesó alguna vez, sintetizando el vínculo emocional que mantiene con ese ambiente.

El fútbol sin perder las raíces

Ni los contratos millonarios, ni la fama mundial, ni los títulos obtenidos con el Manchester City modificaron esa conexión con el mundo agropecuario.

En varias entrevistas, Haaland explicó que regresar al campo forma parte de su rutina cada vez que dispone de algunos días libres. Allí encuentra un espacio para bajar el ritmo, alejarse de las obligaciones deportivas y disfrutar de una vida mucho más sencilla.

Su historia también está estrechamente vinculada al Bryne FK, el club donde comenzó su carrera profesional y que conserva intacta su identidad rural.

La institución, ubicada en una ciudad de apenas 13.000 habitantes, convirtió esa tradición en una marca distintiva que incluso trasciende las fronteras de Noruega.

Premios muy distintos a una copa

Mientras en la mayoría de los clubes del mundo el mejor jugador recibe un trofeo o una distinción simbólica, en Bryne los reconocimientos suelen tener un fuerte sabor local: productos agropecuarios.

Los futbolistas destacados pueden llevarse como premio bandejas de huevos, litros de leche, cajones de verduras o, incluso, un cordero vivo.

La iniciativa busca reforzar el vínculo del club con la comunidad productiva que lo rodea y refleja el peso que la actividad agropecuaria tiene en la vida cotidiana de esa región noruega.

No resulta casual que Haaland conserve una identificación tan profunda con ese origen. Su formación futbolística y su educación crecieron de la mano de una cultura donde el trabajo rural forma parte del día a día.

Un futuro lejos de los estadios

Mientras continúa batiendo récords y consolidándose entre las grandes figuras del fútbol mundial, Haaland ya proyecta cómo será su vida cuando llegue el momento de retirarse.

Su objetivo no parece estar ligado a convertirse en entrenador, dirigente o comentarista deportivo, caminos habituales entre las estrellas del fútbol.

Su deseo apunta mucho más lejos de los reflectores: administrar una granja, criar animales y trabajar la tierra.

Por ahora, ese proyecto deberá esperar. El presente lo encuentra escribiendo nuevas páginas en la historia del fútbol noruego y despertando la ilusión de todo un país en el Mundial. El próximo sábado, Inglaterra es la próxima cita.