Biocombustibles. Naftas: el Gobierno habilita a las petroleras a subir el corte de bioetanol hasta el 15%

La medida será de aplicación voluntaria y busca amortiguar el impacto de los precios internacionales del petróleo, con efectos potenciales en los costos de los combustibles y en la cadena agroindustrial del maíz y la caña de azúcar.

27 de marzo de 2026 a las 09:00 a. m.
Naftas: el Gobierno habilita a las petroleras a subir el corte de bioetanol hasta el 15%
MEDIDA. En el medio de la escalada del precio de la nafta por la suba del petróleo, el Gobierno flexibiliza el uso de etanol en su mezcla.

En medio de un escenario internacional marcado por la volatilidad en los precios del petróleo, el Gobierno nacional, a través de una resolución publicada en el Boletín Oficial, decidió introducir un cambio relevante en la política de combustibles: permitirá que las petroleras incrementen de manera voluntaria el porcentaje de bioetanol en las naftas hasta un 15%.

La decisión se inscribe dentro de un paquete de medidas orientadas a amortiguar el impacto de la suba del crudo sobre los costos internos, otorgando mayor flexibilidad a las refinadoras en la formulación de combustibles.

Días atrás, cuando arrancaron los ataques en Medio Oriente, diputados de Provincias Unidas presentaron un proyecto para elevar la mixtura de los combustibles fósiles, como una forma de atenuar el alza en el precio del crudo.

Más allá de la coyuntura por el conflicto bélico, el gobernador Martín Llaryora venía desde hace varios meses haciendo público el pedido de elevar el corte de las naftas con el etanol.

Hasta ahora, el corte obligatorio de bioetanol en las naftas se ubica en torno al 12%, distribuido entre producción a base de caña de azúcar y de maíz.

Con esta nueva disposición, las empresas podrán, si así lo consideran conveniente, elevar ese porcentaje hasta el 15%, en función de sus estrategias de costos, disponibilidad de insumos y condiciones del mercado.

Flexibilidad en un contexto global adverso

El trasfondo de la medida es claro: el encarecimiento del petróleo a nivel internacional presiona sobre los costos de producción de las naftas. En ese contexto, el bioetanol –un insumo de origen agroindustrial– aparece como una alternativa para moderar ese impacto.

Al habilitar un mayor corte, el Gobierno busca que las petroleras puedan optimizar sus costos de producción, sustituyendo parcialmente componentes fósiles por biocombustibles, cuyo comportamiento de precios puede resultar más competitivo en determinados momentos.

Se trata, además, de una herramienta de carácter flexible: no se impone una obligación, sino que se abre una posibilidad. La adopción del mayor corte dependerá de la ecuación económica de cada empresa.

El protagonismo de Córdoba

Desde el gobierno de Córdoba valoraron la decisión oficial. “Incrementar el uso de bioetanol permite reducir la dependencia de combustibles fósiles importados, contribuyendo a estabilizar costos y a mitigar el impacto de shocks externos sobre la economía”, aseguraron.

Desde el punto de vista técnico, el bioetanol cumple un rol central como elevador natural de octanaje, mejorando la calidad de las naftas y permitiendo optimizar el desempeño de los motores.

A su vez, el aumento del corte genera beneficios ambientales concretos: una mayor participación de bioetanol en el mix de combustibles permite reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del sector transporte, con impactos positivos en términos de calidad del aire y compromisos climáticos.

En 2025, la producción provincial alcanzó los 582.698 metros cúbicos, lo que representa aproximadamente el 45% del total nacional, estimado en 1.294.884 metros cúbicos, según datos de la Secretaría de Energía de la Nación.

“En términos de demanda, el incremento del corte implica un aumento cercano al 25% en el volumen de bioetanol requerido para el mercado interno. Esto se traduce en una necesidad adicional estimada del orden de 300.000 metros cúbicos anuales, volumen que podrá ser cubierto mayoritariamente por la producción a base de maíz”, indicaron desde la Provincia.

Con tres plantas instaladas en su territorio (Aca Bio en Villa María, Bio 4 en Río Cuarto y Promaíz en Alejandro Roca), la provincia cuenta con capacidad instalada de producción asciende a aproximadamente 638.000 metros cúbicos anuales, lo que le permite no solo abastecer su participación en el incremento, sino también contribuir de manera decisiva al suministro del mercado ampliado.

Un equilibrio entre costos y política energética

La decisión también reabre el debate sobre el rol de los biocombustibles en la matriz energética argentina. Mientras que el sector productivo viene reclamando desde hace tiempo una mayor participación de los biocombustibles, la política oficial ha mantenido hasta ahora un esquema de cortes regulados y relativamente estables.

En este caso, la flexibilización aparece más vinculada a una necesidad coyuntural –contener costos en un contexto internacional complejo– que a un cambio estructural en la política energética.

No obstante, el paso dado introduce un antecedente relevante: reconoce que el bioetanol puede funcionar como una herramienta no solo ambiental o productiva, sino también económica, en momentos de tensión sobre los precios de los combustibles.