Precios. El mercado de maíz espera una definición de la cosecha para marcar tendencia

Los exportadores ya tienen cubiertas ventas y mantienen una posición comprada de 900 mil toneladas. Con una cosecha que avanza, el mercado busca señales para definir el rumbo de las cotizaciones.

26 de junio de 2026 a las 08:25 a. m.
El mercado de maíz espera una definición de la cosecha para marcar tendencia
A PUNTO. Mientras el maíz termina de ponerse a punto en los lotes y avanza la cosecha, el mercado busca su tendencia.

Los exportadores de maíz continúan aumentando sus ventas al exterior y la oferta de los productores acompaña la evolución de la cosecha de los maíces tardíos o de segunda.

De acuerdo con el informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la cosecha de maíz con destino a grano comercial llegó al 48,2% del área apta a nivel nacional, cifra que equivale a una producción de 32,4 millones de toneladas.

En el análisis comercial, los exportadores han declarado compras por un total de 27,3 millones de toneladas, volumen equivalente al 84,25% de la producción ya cosechada.

Del total adquirido, 18,7 millones de toneladas (68,5%) fueron operaciones realizadas a precio, mientras que las compras a fijar alcanzaron 8,6 millones de toneladas, equivalentes al 31,5%.

De las operaciones a fijar, todavía queda un saldo de 6,2 millones de toneladas pendiente de precio, ya que los productores ya fijaron 2,4 millones de toneladas.

Entre las compras a precio (18,7 millones de toneladas) y el volumen ya fijado (2,4 millones), la exportación dispone actualmente de 21,1 millones de toneladas.

Por su parte, las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) alcanzan los 20,2 millones de toneladas.

Esto significa que los exportadores ya tienen cubiertas todas sus ventas e incluso cuentan con un saldo de volumen comprado aún sin vender de 900 mil toneladas, lo que implica que la exportación se encuentra "long" (comprada) en ese volumen.

Esta posición sobrecomprada les brinda cierta tranquilidad a los exportadores, ya que no tienen presión por comprar mercadería. Ese puede ser uno de los motivos por los cuales el mercado se mantiene sostenido.

Al observar las cotizaciones en el mercado de futuros A3, el maíz disponible cotiza a U$S 179 por tonelada y la posición julio a U$S 179,3 por tonelada. Para septiembre, el cereal se negocia a U$S 181,6 por tonelada, mientras que la posición diciembre alcanza los U$S 187 por tonelada.

Para la nueva cosecha, la posición abril de 2027 cotiza a U$S 184 por tonelada. Este es el valor que los productores deben tomar como referencia al momento de calcular el margen bruto del cultivo.

El valor más alto de la posición abril de 2027 se registró el pasado 13 de mayo, cuando el mercado llegó a cotizar a U$S 198 por tonelada. A partir de ese momento y hasta la fecha, comenzó una tendencia bajista que llevó la cotización hasta los actuales U$S 184 por tonelada.

Como dato comparativo, en junio de 2025 el maíz disponible llegó a cotizar a U$S 177 por tonelada, mientras que hoy se ubica en U$S 179 por tonelada. Como se observa, la diferencia en la comparación interanual es mínima.

Volviendo al análisis de mercado y a la coyuntura actual, se observa que los exportadores están pagando por encima de su capacidad teórica de pago, conocida como FAS teórico.

Si se toma un precio FOB de maíz para embarque en agosto de U$S 202,5 por tonelada, la capacidad teórica de pago de la exportación se ubica en U$S 173 por tonelada, mientras que actualmente está pagando alrededor de U$S 180 por tonelada.

En teoría, los exportadores estarían perdiendo U$S 7 por tonelada y esa debería ser la baja teórica del mercado para alcanzar márgenes de exportación sin pérdidas.

Sin embargo, ese es el "precio de necesidad" que deben convalidar para sostener el actual volumen de oferta por parte de los productores.

La clave del mercado, que podría definir la futura tendencia de los precios, depende hoy de dos factores. Por un lado, la evolución de la cosecha de maíz; por otro, el volumen de ventas de los productores.

Desde el punto de vista climático, y para anticipar el avance de la cosecha, hasta la primera semana de julio no se esperan lluvias que puedan frenar la trilla.

Además, el pronóstico de heladas para los próximos días aparece como un factor que podría acelerar el secado del maíz en planta y favorecer un mayor ritmo de cosecha.