India y la Unión Europea, con desafíos por delante
El país asiático necesitará importar más alimentos. La UE reasigna sus subsidios.
La India es uno de los países que más desarrollo económico tuvo en los últimos 45 años. Su economía ha crecido a un promedio de 8,5 por ciento anual y el producto bruto por habitante se multiplicó por tres en los últimos 10 años. Sin embargo, su modelo de producción de alimentos está al límite. "Hoy estamos en el máximo de la superficie agrícola por explotar. Se trabajan 140 millones de hectáreas y se podrían incorporar sólo siete millones más. El gran desafió será ganar en productividad, una tarea que no será fácil ya que el 30 por ciento de los agricultores tiene menos de una hectárea y eso dificulta la incorporación de tecnología", describió Viraj Tarkunde, directivo de la compañía Louis Dreyfus Commodities de India, durante su participación en el Congreso Tecnológico Crea, que se lleva a cabo hasta hoy en el estadio Orfeo, de la ciudad de Córdoba.Tarkunde señaló que la posibilidad de que el crecimiento de la oferta india de alimentos acompañe a la demanda proyectada está limitada por la falta de disponibilidad de tierras productivas y de inversiones suficientes en infraestructura. "Los organismos genéticamente modificados son un tabú en el India y hay muchas dificultades para incorporarlo", añadió el directivo. Los deberes de Europa. La Unión Europea (UE) también tendrá dificultades en el futuro para mantener su modelo de producción agrícola. Frederik Vossenaar, consejero Agrícola de la Embajada del Reino de los Países Bajos en Argentina, señaló que la Política Agrícola Común de la UE perdió mucha importancia en los últimos años y todo indica que seguirá en ese sentido en la reforma prevista para 2013. Según el diplomático, la imagen de las políticas agrícolas está alterada en el mundo."Los gastos agrícolas de la UE van a disminuir y serán dirigidos a una agricultura verde, sin apoyo de precios o intervenciones al mercado. Pero los contribuyentes europeos van a estar dispuestos a pagar subsidios agropecuarios por el mantenimiento del empleo y los servicios ecológicos que brindan esas actividades", explicó Vossenaar.Entre los desafíos que tendrá la UE en relación con su agricultura, Vossenaar destacó la necesidad de apoyar a las comunidades agrícolas que suministran a los ciudadanos europeos productos alimentarios variados, valiosos, de calidad y producidos de manera sustentable; de conformidad a los compromisos adquiridos por el bloque en materia de medio ambiente, calidad del agua, salud y bienestar animal. Exigencias que también se extenderán a sus proveedores internacionales."No hay un único estándar para la sustentabilidad. Éste varía por producto y depende mucho del perfil que adopte cada empresa en ese contexto", manifestó Vossenaar.

