El trigo tiene buenas chances de tomarse revancha
Recomendaciones de Nidera para llevar adelante el nuevo ciclo.
En esta campaña, los productores que quieran sembrar un trigo de ciclo largo, podrán hacerlo sin riesgo de quedarse con las bolsas de semillas en la mano, destacó Guillermo Alonso, gerente de Servicio Técnico de Nidera. El semillero está viendo una gran demanda de semillas, especialmente en ambientes no tradicionalmente trigueros, como el centro de Santa Fe, sur de Córdoba y Entre Ríos, lo que se traduciría en un incremento de entre un 10 y 15 por ciento de la superficie respecto de la campaña pasada.Junto con las razones de tipo económico, la rotación con este cereal trae muchos beneficios en el manejo de malezas resistentes a glifosato, ya que permite diversificar los principios activos y atacar a las malezas en el momento más importante (en estados vegetativos). Además, el trigo permite homogeneizar la fertilización, expresó Alonso. A renglón seguido, enumeró algunas recomendaciones de Nidera para la presente campaña. Genética. Para planificar la siembra, en primer lugar, está el componente varietal, es decir, elegir la genética de acuerdo al ambiente y al potencial de rendimiento. Como segunda cuestión, se debe precisar el objetivo, que en algunos ambientes puede apuntar sólo a rendimiento, mientras que en otros se puede buscar también calidad. Para determinar eso, el productor puede recurrir a ensayos comparativos de rendimiento de la red de ensayos de trigo del Inta, o de Aacrea, por ejemplo. Fechas de siembra. Es recomendable sembrar materiales de ciclo largo, en la medida en que se puedan sembrar en la fecha óptima, una condición que en esta campaña se está dando. Gracias a las buenas condiciones del suelo, se van a poder sembrar bien temprano, y es entonces cuando logran aumentar los potenciales de rendimiento, favorecen una mayor diversificación ambiental y una mejor ocupación operativa de la maquinaria. Hoy se cuenta con variedades que permiten sembrar desde fines de abril en la zona núcleo o a partir del 20 de mayo en la costa de la provincia de Buenos Aires. En la medida en que se atrase la fecha de siembra, conviene ir a variedades de ciclo intermedio. Es un buen año para diversificar ciclos. Expectativas de rendimiento. En el ciclo anterior, el rinde promedio fue de 29,6 quintales por hectárea. Pero con buen manejo y acompañamiento del ambiente se han alcanzado hasta 100 qq/ha. En Entre Ríos se encontraron rindes de 55 qq/ha, en el centro de Santa Fe 50 qq/ha y 55 qq/ha en el norte de Buenos Aires. Entre 45 y 50 qq/ha en algunos ambientes de la zona núcleo sojera. Y más hacia la costa bonaerense, los rindes máximos ascendieron a 85 y 90 qq/ha. Claves en nutrición. Habría que apuntar a fertilizaciones con fósforo y azufre, no sólo para cubrir la demanda del cultivo sino también las demandas de la rotación con soja de segunda; y no sólo eso, sino también a toda la rotación, porque es el cultivo que mejor homogeiniza la fertilización, y el que permite trabajar con fertilizaciones más altas. Malezas y enfermedades. Las malezas más complicadas para el trigo son las gramíneas, como raigrás, avena fatua, cebadilla. Además, son hospedantes de enfermedades que después se pasan al trigo. En las últimas campañas no hubo episodios graves de roya, pero siempre está presente. La otra complicada es el fusarium de espiga, una enfermedad que no aparece todos los años.

