Guardianes. En Jesús María, cría perros de élite que ayudan a proteger el ganado

Se trata de las razas pastor maremmano abruzzese y mastín gran pirineo de montaña. Reconocidas por la Ley Ovina 25.422, son cachorros que nacen con las ovejas y crean un vínculo inquebrantable.

06 de marzo de 2026 a las 08:50 a. m.
Facundo Salvador
En Jesús María, cría perros de élite que ayudan a proteger el ganado
INSEPARABLES. Estan juntos desde el 2022 y ayudan a productores con las crías de Ciro. (Gentileza: Mario Medina)

Mario Medina vive en Jesús María y acumula una trayectoria como productor ovino. Fue por ello que decidió incorporar una eslabón estratégico para la producción: la cría de las razas de perro maremmano abruzzese y mastín gran pirineo de montaña, ambas reconocidas por la Ley Ovina 25.422, para prevenir el ataque de depredadores, como pueden ser los pumas o, en algunos lugares del país, los perros salvajes.

Los animales se crían desde su nacimiento con el ganado para formar una alianza inquebrantable y así poder ayudar a los productores a protegerlo de la fauna salvaje.

La "estrella" de Medina es un maremmano abruzzese traído desde Italia en el año 2022, llamado Ciro. Este animal está libre de displasia y brucelosis, y fue el primer ejemplar de la raza registrado en el país.

CIRO. El primer pastor maremmano abruzzese registrado en el país. (Gentileza: Mario Medina)
CIRO. El primer pastor maremmano abruzzese registrado en el país. (Gentileza: Mario Medina) (Mario Medina )

A Ciro se le hacen las extracciones de semen (pajuela) para luego trabajar mediante el método de inseminación en la provincia de Buenos Aires.

Al día de hoy, Mario cuenta con los únicos registros oficiales en el país de estas razas. Él se encarga de monitorear cada ejemplar y trabaja bajo el sistema de preventa.

La preventa se da por la demanda que existe para obtener uno de estos cachorros. "Antes de que nazca el 80% de la camada anual, ya se encuentra vendida", menciona Medina. "Yo no lo veo como un negocio, me gusta ayudar a los productores para que puedan cuidar su ganado de una forma eficiente", agrega.

Es por eso que él se toma el trabajo particular de conocer a las personas y el entorno en el cual va a vivir y a trabajar el animal. "Yo me tomo el trabajo de ir al campo y analizo la situación. Si no se dan las condiciones adecuadas para el bienestar del cachorro, no se vende", cierra Medina.

El productor ya crio más de 80 cachorros, cuenta con todos los papeles legales y piensa que la solución al conflicto entre fauna silvestre y el ganado es la biología aplicada.

Actualmente, varias camadas están repartidas por muchos puntos del país, desde Catamarca hasta Chubut. En Córdoba, consiguió llegar a Alta Gracia, Rosales, Santa Rosa de Calamuchita, Villa Carlos Paz y Berrotarán.

EXPANSIÓN. Los lugares donde se encuentran las crías de Ciro. (Gentileza: Mario Medina)
EXPANSIÓN. Los lugares donde se encuentran las crías de Ciro. (Gentileza: Mario Medina) (Mario Medina)

¿Cómo trabaja el animal?

Estas razas tienen la particularidad de contar con el "instinto protector" y son perros que se los conoce por el nombre de "protector de ganado" (PPG).

El perro no arrea ni rodea, su objetivo es patrullar junto a la majada y, en el caso de que sea necesario, ahuyentar a las amenazas.

A diferencia de otros, como el dogo argentino o el pitbull, que son más de "ataque", el maremmano y el mastín son animales protectores y territoriales, marcan el terreno con orina y heces, con lo que advierten a los pumas y a los perros salvajes que ellos están ahí, custodiando y cuidando la majada.

Son inteligentes, "grandotes", tienen un ladrido imponente y son muy eficaces en la labor asignada. No dejan que nadie se acerque a las ovejas, para ellos son su familia.

Hay que destacar que estos animales no son perros de "casa". Al ser criados entre animales, se tiene que tener mucho cuidado en cuanto al contacto con humanos y, en lo posible, limitarlo.

Mario comenta que: "En sus tiempos libres, estos animales son cariñosos y pasivos. Cuando yo entro al corral, los dejo relajarse, a su manera. Pero si llega a venir un extraño, alguien que ellos no conocen, y sin mi presencia, seguramente lo considerarán una amenaza".

Su nacimiento y desarrollo

El nacimiento de un cachorro con estas características es muy peculiar. A diferencia de otros, ellos tienen un proceso de "impronta"; es decir, antes de nacer ellos, ya se encuentran conviviendo con ovejas para identificarlas como su familia.

Nacen a corral y a campo junto a su madre y las ovejas. Reciben un entrenamiento intenso dividido en tres etapas.

MAREMANNO ABRUZZESE. En el proceso de adaptación a su nueva familia. (Gentileza: Mario Medina)
MAREMANNO ABRUZZESE. En el proceso de adaptación a su nueva familia. (Gentileza: Mario Medina) (Mario Medina)

La primera es la etapa de formación, en la que ocurre este "confinamiento", conviven con la madre y una o dos ovejas. Esta etapa dura desde su nacimiento hasta los tres meses, aproximadamente.

Luego sigue la etapa del "deteste", cuando son ubicados en bretes individuales para forjar el vínculo con la majada. Es crucial en este momento evitar el contacto humano, ya que todavía son cachorros y tienen que saber identificar de forma adecuada a su "familia".

Una vez superadas estas dos etapas, se da la integración, que lleva alrededor de tres meses o más. Acá es cuando dejan de convivir con pocas ovejas para empezar a cuidar un ganado grande.

El procedimiento de las cruzas

En diálogo con La Voz, Medina explicó que trabajan con un sistema que permite garantizar la trazabilidad genética de los cachorros.

"Conocimos a una persona que trabaja en una veterinaria de Buenos Aires, se dedica a la inseminación canina y al almacenamiento de semen", comentó. A partir de este contacto, Mario comenzó a interiorizarse en el tema y a implementarlo en sus cruzas.

El método consiste en la extracción de semen que posteriormente será fraccionada en pajuelas. De una extracción pueden salir siete u ocho pajuelas. Junto con ese proceso se realiza el estudio de ADN para certificar su genética.

Las dosis se conservan en termos de nitrógeno líquido. Medina explicó que optaron por la inseminación artificial por razones sanitarias y logísticas. "La decisión fue por una cuestión de control fitosanitario y también por las distancias. Hay traslados que duran hasta una semana, imaginate como se pone el animal, le agarra un estrés enorme".

Lo que se hace, entonces, es enviar el termo con las dosis de semen, el veterinario que se encuentre en la zona se encarga de realizar la inseminación en la hembra.

El procedimiento no es inmediato ni automático. "Se requiere un protocolo veterinario específico para determinar el momento exacto de la ovulación. En algunos casos, se aplican tratamientos hormonales para regular el ciclo y se monitorea la temperatura, hasta alcanzar el punto óptimo para la inseminación", afirma Medina.

En cuanto a la pureza del animal, Mario explicó: "Las cruzas son 100% puras. Pero si el comprador quiere algo híbrido, lo hacemos, aunque es muy puntual ese caso, ya que tenemos ambas líneas y, como son de pedigrí, no hay título si son de diferentes razas".

Ciro: la estrella

Ciro nació el dos de febrero de 2022 en Italia, fue transportado vía Uruguay y entró al país para convertirse en el primero de la raza registrado en Argentina. "Gracias a él, comenzó todo", dijo Mario.

El dueño está enamorado de Ciro: "Es un perro que sorprende y nos sigue asombrando a todos, tuvo una evolución impresionante. La conexión que mantengo con él es muy fuerte, tanto es así que lo tengo tatuado en el brazo".

¿A qué edad se retira el perro?

Una vez que llega a la madurez, al perro le quedan alrededor de cinco años de productividad. Es decir que un animal de estas características puede estar al servicio entre siete y ocho años. Luego de este tiempo, Mario recomienda darles su espacio y tranquilidad para que puedan disfrutar del tiempo de vida que les queda.