Mercados. Los productores se sientan sobre el trigo y los molinos anticipan una crisis
Mientras el cereal refleja en las posiciones a futuro mejores precios que en el disponible, la estrategia del productor es no desprenderse del grano. Mientras tanto, la molinería asegura que puede peligrar el abastecimiento.
Esta semana hemos visto una mejora en los precios de todos los mercados para el trigo, el maíz y la soja; y la tendencia es alcista hasta diciembre del 2026.
El productor se hizo de liquidez vendiendo primero el trigo y luego la cebada cervecera, la cebada forrajera, el girasol y el maíz.
Veamos primero el desempeño del trigo. Los productores vendieron entre las ventas a la exportación y a los molinos un total de 17,3 millones de toneladas, equivalente al 62 % de una cosecha estimada en 28 millones de toneladas.
Los exportadores compraron 14,6 millones de toneladas de trigo, el 79 % de un saldo exportable estimado en 18,5 millones de toneladas. Los molinos compraron 2,6 millones toneladas, el 36 % de una molienda anual estimada en 7,2 millones de toneladas en base a la Secretaría de Agricultura.
Esa semana se conoció un comunicado de la Federación Argentina de la Industria Molinera (Faim) que alertaba sobre la imposibilidad de los molinos de poder abastecerse de trigo disponible.
Esta situación, según la entidad, imposibilita a los molinos de poder cumplir con sus planes de molienda y alerta sobre el riesgo del trabajo argentino y el menor agregado de valor en origen.
¿Por qué los productores no venden el trigo en las cantidades y el timming que necesitan comprar los molinos?
La respuesta a esta pregunta la tiene el mismo mercado. Si se observan las cotizaciones del trigo en el mercado de futuros A3 se puede apreciar la tendencia alcista que se consolida en las posiciones futuras.
El trigo disponible tiene un valor de U$S 208, el precio de la posición mayo salta a U$S 214, el de julio a U$S 216, diciembre a U$S 223,4; y la frutilla del postre es enero de 2027 con un valor de U$S 226.
Se trata de un mercado con tendencia bullish (alcista) imposible de no percibir, y no tener en cuenta a la hora de tomar la decisión de vender trigo o retenerlo.
Aquí entra la reflexión y el análisis de la realidad actual: por qué el productor va a vender trigo disponible si conforme pasa el tiempo y los meses el cereal está cada vez más caro y se puede vender a un precio cada vez mayor.
Si se observan a mediano plazo, valores a diciembre a U$S 223,4 y enero a U$S 226, cabe la pregunta: por qué se vendería el trigo ahora si el futuro vale entre U$S 12 y U$S 18 más.
Los otros dos productos considerados cereales de invierno son la cebada cervecera y forrajera, que se cosechan al mismo tiempo e incluso antes de la cosecha de trigo.
En cebada cervecera, los exportadores compraron 1,4 millones de toneladas y la industria cervecera adquirió 1,2 millones de toneladas. En el total los productores vendieron 2,6 millones de toneladas de cebada cervecera. En cebada forrajera los exportadores compraron 2,8 millones de toneladas.
Este es otro de los factores que explican el por qué los productores de trigo no quieren vender trigo disponible: los productores ya vendieron 5,4 millones de toneladas entre las dos cebadas. Estas ventas les dieron liquidez y no necesitan vender trigo.
Para finalizar, llega el turno del maíz. De este cereal, los productores ya vendieron 23,2 millones de toneladas de maiz mientras que las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) llegan a 13,3 millones de toneladas.
Así se desprende que la posición física de los exportadores es de 9,9 millones de toneladas compradas o “long” como se dice en el ámbito del trading.
Mientras tanto los productores ya vendieron 3,7 millones de toneladas de girasol, entre ventas a los exportadores de granos y ventas a la industria aceitera. Este volumen de operaciones equivale al 58 % de una cosecha de girasol estimada en el récord de 6,4 millones de toneladas.
Se trata de mayor liquidez para los productores en momentos que su cosecha coincidía con la cosecha de trigo. Y todavía falta por incluir en este análisis las ventas de soja que se cosechará en mayo y junio.
Como se observa, los productores están super líquidos y este es uno de los motivos por lo cuales no necesitan vender el trigo. Un serio problema para los molinos harineros, al peligrar su abastecimiento para poder cumplir sus planes de molienda.

