Mejor producción. Suben las estimaciones y Córdoba tendría una cosecha de granos de más 40 millones de toneladas
Las lluvias de febrero mejoraron el estado de los cultivos estivales, condición que se tradujo en una mejora en la producción que había sido afectado por la sequía, según la Bolsa de Cereales de Córdoba.
Las lluvias llegaron en el momento clave para los cultivos estivales –maíz, soja, maní, girasol y sorgo– que se encontraban en la etapa crítica. Gracias a estas precipitaciones y a la cosecha récord de trigo, la producción agrícola en la provincia superaría los 40 millones de toneladas.
Según la última estimación de la Bolsa de Cereales de Córdoba, el volumen de cosecha de maíz, soja, trigo, maní, sorgo y girasol alcanzará a 40,10 millones de toneladas. Representa una mejora del 9,1% respecto a la cosecha del ciclo agrícola anterior, cuando en la provincia se recolectaron en los seis cultivos 36,77 millones de toneladas.
El relevamiento realizado por la Bolsa de Cereales de Córdoba muestra aumentos interanuales en las producciones de maíz 12% y bajas en la soja (13%), maní (31), sorgo (27%) y el girasol sin cambios..Aunque la oleaginosa tendrá la mayor cosecha de su historia en la provincia.
En la nueva estimación 2025/2026, y respecto al primer cálculo de febrero, se registraron mejoras en los rindes esperados para todos los cultivos, con excepción del girasol, cuyo rinde se ajustó a la baja respecto del informe anterior.
Este cultivo presentaba un avance de cosecha cercano al 50% y una producción estimada similar a la obtenida en la campaña pasada. Colaboradores reportaron rindes muy variables; en el departamento Río Cuarto, por ejemplo, se mencionaron casos de estrés por anegamiento en algunos sectores, déficit hídrico en otros y lotes con rendimientos superiores a los promedios zonales.
Sin embargo, las cosechas de maíz y sorgo evidenciaron los mayores ajustes positivos en sus estimaciones de producción, junto a una disminución de 3 y 6 puntos porcentuales, respectivamente, en la superficie destinada a forraje.
Estos dos casos ayudan a revertir la “emergencia” que se había entablado semanas atrás, cuando se evaluaba destinar a forraje lotes que, originalmente, estaban sembrados para granos.
Siguiendo el recorrido, la soja y el maní aún se encuentran en periodo crítico por lo que la suba o baja del rendimiento total de la provincia dependerán de la evolución climática en las próximas semanas.

A nivel provincial, las lluvias de febrero resultaron determinantes, ya que coincidieron con el período crítico de la mayoría de los cultivos. La excepción fue el girasol, que en gran parte del área ya se encontraba en madurez.
Estas precipitaciones permitieron mejorar las expectativas productivas y revertir parcialmente los efectos del déficit hídrico de enero, precisa el informe de la BCCBA.
En este contexto, maíz y sorgo evidenciaron los mayores ajustes. “Luego de un enero marcado por estrés hídrico y térmico, las lluvias de febrero llegaron en el momento clave impulsando ajustes positivos en los rindes esperados de la mayoría de los cultivos estivales.
El girasol fue la excepción con la cosecha ya avanzada, mientras que maíz y sorgo mostraron las mayores mejoras en sus proyecciones productivas”, precisa el informe.
En cuanto a la fenología, y al momento en el que se confeccionó el reporte, la soja y el maní aún se encontraban en mayor proporción en período crítico, por lo que los rendimientos definitivos dependerán de la evolución climática en las próximas semanas.
En maíz, girasol y sorgo, en cambio, ya se había superado la etapa de definición de rendimiento y la producción se ajustará progresivamente con el avance de la cosecha.
Grano por grano
Con una cosecha ya terminada de trigo y una producción récord de la misma, la campaña de este año cerró en 6,100 millones de toneladas, en comparación con las 2,676 millones de toneladas que el ciclo anterior. Un aumento significativo del 126%.
Otro de los puntos fuertes está en el maíz donde la estimación aumentó un 10%, con una producción de 19,837 millones de toneladas, 12% más que en la campaña anterior.
En cuanto a la soja, la producción se proyecta en 12,520 mil toneladas, con un baja del 13% en relación al ciclo anterior. Respecto al primer cálculo de febrero, la estimación aumentó un 5,2%.
Para el maní el aumento de las estimaciones para la actual campaña llego a un 9%, con una producción de 608.700 toneladas en comparación con los 549.600 toneladas que se habían calculado en febrero.
Sin embargo, en comparación interanual, es el que más lejos está de recuperarse con una pérdida del 31% en relación a la campaña 2024/2025.
Para el sorgo se espera una cosecha de 412.400 toneladas, 16% más que la estimación de febrero, por un 27% menos que en el ciclo agrícola anterior.
El girasol tendrá una producción de 554.800 toneladas, la mayor cosecha de la historia, que representa un crecimiento del 364% respecto al promedio histórico.


