Cáncer de mama: en Córdoba hay 1.500 casos nuevos al año
Es el tipo de cáncer más frecuente. No se puede prevenir, pero sí es posible detectarlo en forma precoz para tratarlo con eficacia.
Es, de todos, el cáncer más frecuente tanto en el país como en la provincia, seguido por el de próstata, en consonancia con lo que ocurre en buena parte del mundo. Por su impacto en la salud pública y para visibilizar la enfermedad, que si se detecta en forma precoz puede ser tratada en forma efectiva, octubre se eligió como el mes de la prevención del cáncer de mama. En Córdoba se registran alrededor 1.500 casos nuevos por año, según datos que surgen del Registro Provincial de Tumores. En la Argentina llegan a ser casi 19 mil, de acuerdo con la información del Ministerio de Salud de la Nación. En la provincia, la tasa ajustada de incidencia es 66,6 cada 100 mil mujeres, por debajo de la nacional, de 74 cada cien mil, según la cartera sanitaria nacional sobre datos de 2008 de la Agencia Internacional del Cáncer (Iarc). "Pero como siempre existe subregistro, la estimación es que en la provincia los nuevos casos rondan los 1.500 por año", explica Martín Alonso, director del Instituto Oncológico Provincial José Miguel Urrutia. "Además, aunque a nivel local no puede hablarse todavía de una tendencia porque el Registro de Tumores se creó en 2004, sí se sabe por las estadísticas internacionales, por ejemplo de Estados Unidos, que el cáncer de mama está en aumento", advierte, y señala que es cierto si se atienden las estadísticas que marcan que una de cada nueve mujeres lo padecerá en algún momento de su vida. "Esto tiene directa relación con el estilo de vida", indica Alonso, quien destaca que el alto consumo de grasas, el sobrepeso y el sedentarismo se cuentan entre los principales factores de riesgo, además de los antecedentes genéticos. Detección precoz, la clave. La tasa de mortalidad ronda el 25 por ciento, lo que significa que en Córdoba fallecen entre 300 y 400 mujeres cada año por esta enfermedad, según indica Alonso. "Es el segundo cáncer que más mata, después del de pulmón", precisa. El jefe de Oncología del Instituto Oncológico Provincial, Alejandro Rubio, explica que la mortalidad en el cáncer de mama, "además de relacionarse a algunos factores genéticos y moleculares, se vincula al tamaño del tumor, a la afectación de ganglios y otros tejidos, y eso tiene que ver con el tiempo".Y en ese contexto surge el punto clave cuando se trata de cáncer de mama: la detección precoz. Porque mientras antes se lo encuentra, mayores son las posibilidades de curación y menos agresivo el tratamiento. "En esta enfermedad, el diagnóstico temprano es lo fundamental, porque en este cáncer no hay muchas medidas preventivas que puedan tomarse, a diferencia de lo que sucede en otras patologías oncológicas", explica Rubio.El pronóstico está en directa relación con el estadio en el que se lo halle. Así, los oncólogos precisan que mientras en el estadio 1 (tumor menor a un centímetro sin ganglios comprometidos) la probabilidad de curación supera el 85 ó 90 por ciento, en el estadio 4 (enfermedad con metástasis en otros órganos) en general se considera no curable, salvo excepciones.En el estadio 3 (tumor localmente avanzado y ganglios afectados), la posibilidad de curación ronda el 30 o el 40 por ciento, en tanto que en el 2 (tumor hasta cinco centímetros sin ganglios o menor con ganglios) llega al 65 ó 70 por ciento. "Sin embargo –advierte Rubio– la mayoría de las pacientes llega a la consulta con tumores en estadio 2, es decir que se detectan clínicamente".Lo ideal, en cambio, es que se encuentren en el estadio 1, cuando aún no son palpables y las células tumorales no se han diseminado a los ganglios. Mamografía, imprescindible. La herramienta por excelencia para detectar los tumores de mama en esa instancia es la mamografía. "Es necesario concientizar a las mujeres de la necesidad de hacerse este estudio una vez al año, pero también se requiere poner a disposición de la población esa posibilidad, que debe ser accesible", advierte Rubio.Las falencias que aún existen surgen con claridad al ver que 70 por ciento de las mujeres que se hicieron el estudio en los mamógrafos móviles lo hacía por primera vez.
Factores de riesgo
Los principales factores de riesgo son los antecedentes familiares de la enfermedad, ser mayor de 50 años, llevar un estilo de vida sedentario, alto consumo de grasas, tener obesidad o sobrepeso, exceso en el consumo de alcohol.
Diagnóstico temprano
Lo ideal. Es realizarse una mamografía cada año a partir de los 40 años. A nivel de salud pública, la recomendación es que todas las mujeres se hagan al menos una mamografía cada dos años entre los 50 y los 70 años, el grupo etario en el que es mayor la prevalencia. En el país. El oncólogo Mario de Romedi advierte que en la Argentina la mayoría de las veces se detecta el cáncer de mama cuando la paciente consulta con un tumor palpable, en general mayor de dos centímetros. Y señala que el 25 por ciento de ellas ya tiene tumores localmente avanzados, que requieren tratamientos más agresivos.
El maquillaje también ayuda
Luzca bien, siéntase mejor. El 19 de este mes se dicta el próximo taller de maquillaje destinado a mujeres en tratamiento oncológico. Será de 11 a 13, en el aula del Instituto Oncológico Provincial José Miguel Urrutia (al lado del Hospital de Niños). A cargo de la Cámara Argentina de la Industria de Cosmética y Perfumería (Capa). Inscripciones abiertas en los teléfonos (0351) 434-8779 y 434-8787.
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