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Una decisión que pegó más fuerte que el popular baldazo de agua fría solidario

El gobernador José Manuel de la Sota respaldó el proyecto del kirchnerismo de cambiar la jurisdicción de pago a los bonistas. Schiaretti admitió ayer que no votará la iniciativa oficial. Sorpresa de Massa.

23 de agosto de 2014 a las 12:01 a. m.
Una decisión que pegó más fuerte que el popular baldazo de agua fría solidario

No se trató del ya popular baldazo solidario para concientizar sobre la lucha contra una terrible enfermedad como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). No obstante, la decisión de José Manuel de la Sota de respaldar el proyecto del Gobierno nacional de cambiar la jurisdicción de pago a los bonistas también fue un baldazo de agua fría para propios y extraños.

En el ambiente político, hasta sus detractores le reconocen a De la Sota su olfato para adelantarse a los acontecimientos. Pero, transcurridos tres días del anuncio del proyecto por parte de la presidenta Cristina Fernández, parece que esta vez al gobernador lo abandonó su sentido de oportunidad política.

Salvo los sectores “progresistas”, el resto de la oposición rechazó la propuesta oficial. De este modo, De la Sota quedó atrapado en un laberinto impensado en su estrategia de tomar distancia de los K: es el único candidato presidencial opositor que respaldó el proyecto de la Casa Rosada.

Con esta decisión, De la Sota sorprendió a sus aliados y hasta a los propios dirigentes de su partido.

Ningún delasotista supo explicar la estrategia del gobernador. El argumento más creíble es que se trató de una decisión sin un análisis profundo. También habrían influido en De la Sota los números de las encuestas, que dan un fuerte respaldo popular a la posición del Gobierno.

"Ya estamos en default . La propuesta de cambiar la jurisdicción de pago es una salida posible, que no conlleva ningún riesgo de males mayores. El Gobierno cometió muchos errores en la negociación, pero hay que ver cómo se sale de este callejón. El ofrecimiento no es descabellado, teniendo en cuenta que el juez (Thomas) Griesa no dejará que cobren los bonistas que aceptaron el canje, mientras no haya un acuerdo con los buitres", trató de explicar un delasotista.

Llamó la atención el silencio inicial de Juan Schiaretti, siempre proclive a opinar sobre cuestiones que afectan la marcha de la economía.

Medido para no desairar a De la Sota, el exgobernador ayer se expresó sin grises. “Así como está, el proyecto del Gobierno no se puede votar”, dijo contundente.

Nadie cree que esta diferencia de criterio divida aguas entre los dos referentes peronistas cordobeses. De la Sota y Schiaretti están dialogando para buscar una salida consensuada a la hora de votar. El camino sería el rechazo o impulsar un proyecto propio.

Rodeado ayer por los principales empresarios locales, De la Sota retornó a sus críticas contra los K. Una señal de que modificará su postura sobre el proyecto para los bonistas.

Por su parte, Sergio Massa fue otro de los sorprendidos por la postura de De la Sota. Ambos aspirantes presidenciales habían acordado tener una estrategia común en el Congreso cuando se trataran proyectos importantes.

El exintendente de Tigre se tomó 24 horas para analizar la postura con su equipo económico y el jueves confirmó su rechazo a la iniciativa oficial.

Problemas internos

Más allá de este debate por la deuda, a De la Sota le surgen problemas en su gestión que complican su campaña como aspirante presidencial.

El fin de semana pasado, el jefe de Policía, Julio César Suárez, protagonizó un incidente con el periodista Dante Leguizamón, quien lo denunció por amenazas.

Esto generó un profundo malestar en el gobernador, que necesita que no haya olas en su gestión, para abocarse de lleno a la campaña nacional.

La salida fue exigirle a Suárez que pidiera disculpas públicas, una admisión de que se fue de boca con el periodista.

Ayer se conoció el pedido de renuncia al presidente de Epec, Osvaldo Simone, un hombre de Adriana Nazario.

No se conocen las causas del despido, pero en el Centro Cívico admiten que el ahora exfuncionario pagó una factura por lo que se consideró su “deficiente” actuación cuando ocurrió la explosión del gasoducto en Pilar, un accidente que sorprendió al gobernador de gira por La Pampa.

El debate por la propuesta de pago a los bonistas no es el único problema en el cual debe pensar el gobernador.