Sólo los tontos están seguros
La (in)seguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones de los cordobeses.
Un pensamiento que surge con la ilustración y se nutre de las ideas de cierto nuevo cientificismo sostiene que por la fragilidad de todo lo que envuelve la existencia humana, por la amplitud de la naturaleza y por lo poco que hemos logrado conocer hasta ahora del universo, "sólo los tontos pueden estar seguros" de algo.
La expresión "sólo los tontos están seguros" tiene pertinencia para un análisis de la cuestión de la seguridad en Córdoba, no sólo por la semántica similar sobre la seguridad y lo seguro; la (in)seguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones de los cordobeses, según revelan las encuestas de opinión que encargan quienes quieren saber qué le reclama la ciudadanía a la dirigencia, con el objetivo de adornar los discursos para las campañas políticas que ya se están preparando para 2011.
Lo cierto es que los cordobeses siguen sin sentirse seguros. Y esa sensación persistente es la que genera sospechas sobre la efectividad de las acciones que los gobiernos generan cada tanto para aplacar la inseguridad, sin lograrlo del todo. Dudas que se extienden también a los mecanismos que se aplican. Es cierto que la inseguridad es una preocupación generalizada en casi todas las grandes ciudades latinoamericanas, pero la política no puede resignarse a que el mal de muchos sea un consuelo para todos.
Aunque hoy el Gobierno provincial proponga este plan de venta de viejas comisarías para la construcción de otras mejores, y lo presente como una arista más de "un programa de seguridad que ha mejorado la situación de los vecinos", no resulta sencillo aplaudir. Es que, desde hace varios años, los cordobeses vienen escuchando las bondades de los anuncios sin disfrutar de sus prometidos beneficios. Se compraron cámaras de videovigilancia; en 2003 se creó el CAP (Comando de Acción Preventiva); luego el CPI (Comando de Persecución Inmediata) con patrulleros pintados de otro color; también llegaron las motos con sidecar y las 4x4. En 2004 había nueve distritos policiales que luego se redujeron a cinco para "optimizar" la tarea. El año pasado se crearon 10 más porque con la reducción no daban abasto. Ahora se propone una gran enajenación que será administrada por la Corporación Inmobiliaria Córdoba, uno de los organismos que más transacciones de bienes ha realizado sin que su responsable, Carlos Presas, haya aparecido públicamente para explicarlas. La decisión abona las dudas de la oposición.
¿Mejorará la seguridad con edificios nuevos? El Gobierno asegura que se ha hecho mucho más: se incrementó la cantidad de efectivos (de 13 mil, la fuerza tendrá, en breve, 20 mil efectivos); se compraron más patrulleros, mejores comunicaciones y armas; la Policía Caminera y otras iniciativas. Resulta complicado convencer a los tontos.

