Schiaretti en la UCR, un momento intenso e histórico
En pleno festejo, el gobernador y Campana fueron a la Casa Radical a felicitar a Mestre por su triunfo.
Aun cuando al caer la tarde había trascendido que el gobernador Juan Schiaretti llegaría a la Casa Radical para felicitar al intendente electo, el momento mismo de la visita fue sencillamente intenso en sensaciones y, sin dudas, un hecho histórico. Pasadas las 19, entre la alegría por el triunfo y el recuerdo emocionado de su padre, Ramón Mestre recibió la confirmación de que el mandatario y el candidato de Unión por Córdoba, Héctor Campana, irían a felicitarlo en persona.En ese lugar ya estaban Ricardo Alfonsín y Ernesto Sanz, entre una larga fila de dirigentes e intendentes. El salón principal, donde los bustos de, precisamente, Ramón Mestre padre y Arturo Illia flanquean el escenario, era un hervidero de radicales.Hartos de tantas derrotas en las ligas mayores de la política, viejos dirigentes, incluso algunos ex funcionarios, y jóvenes mestristas, al fin tenían algo para festejar y se ocupaban de ello. ¿A esa misa de Domingo de Gloria iban a caer Schiaretti y Campana? Era posible, como todo es posible en la política, pero difícil de imaginar para muchos.Si cada vez que Olga Riutort o el propio Campana eran mencionados por las transmisiones televisivas amplificadas en el salón, una lluvia de silbidos resonaba en el salón. "Ya viene, ya viene", le decía otra Olga, Rista, la concejal, a quienes le preguntaban cuándo llegaría "Ramoncito".De pronto, entre un tumulto de fotógrafos y periodistas, el intendente electo trepó como pudo la escalera que conduce a la cochera. Todos se concentraban en él y lo acompañaban al salón. A unos 10 metros venían Schiaretti y Campana. La imagen, literalmente congeló a los militantes que aguardaron durante más de dos horas apretados en la "primera fila". Pero nadie les dijo ni les reprochó nada.Mestre dio un salto y trepó al estrado. Algunos periodistas intentaban escucharlo. Otros directamente fueron donde estaba Campana. "Vengo a reconocer la derrota y a desearles suerte", dijo, mientras el gobernador se mantenía en silencio un paso más atrás.Luego, Schiaretti recordó que su primera acción cuando en 2007 triunfó Daniel Giacomino fue ir a "proponerle que trabajemos juntos". "Corresponde venir a saludar al vencedor, ganó bien y es uno de los dirigentes jóvenes de la política, como el Pichi (Campana)", señaló.Tras enviar sus "felicitaciones", el mandatario recordó al padre del ganador. "Seguramente desde el cielo sentirá orgullo por lo que Ramoncito ha hecho y ha llegado a ser intendente", valoró. "Y como siempre digo, para nosotros la voz del pueblo es la voz de Dios, cuando nos toca ganar y también cuando nos toca perder", dijo.Antes de aclarar que no contestaría preguntar, valoró la recuperación de la UCR. "Era muy importante que como fuerza política tradicional y centenaria se recompusiera y lograra una victoria importante".Casi simultáneamente, Mestre terminaba su mensaje y daba otro salto, pero esta vez para bajar del escenario y subir al balcón ubicado en el tercer piso de la Casa Radical, desde donde habló. Luego los visitantes se retiraron como llegaron, sin sobresaltos.

