"Perdí un embarazo y fui violada", dijo ex presa política en un juicio
Se sigue el juicio por la desaparición de 44 personas en Santiago del Estero.
La ex presa política Cristina Mercedes Torres reveló hoy que perdió un embarazo de tres meses y fue violada en una sesión de torturas en la llamada Side santiagueña, durante el gobierno de Carlos Juárez en 1975.
"Perdí un embarazo de tres meses y fui violada tras sufrir un desvanecimiento durante una sesión de torturas, en un sótano de la Dirección de Informaciones Provinciales (DIP), más conocida como SIDE", dijo Torres en una nueva audiencia del juicio oral por la desaparición forzada de 44 personas en Santiago del Estero.
Nueva audiencia. En su conmovedor relato, Torres contó que al ser detenida era una estudiante de sociología de 22 años y que la torturaron con picana eléctrica aplicada en la boca, oídos, pezones, además de quemarla con cigarrillos en diversas partes del cuerpo.
Ante el Tribunal, precisó que fue capturada antes del golpe de estado del 24 de marzo de 1976, en enero de 1975, durante el gobierno constitucional de Carlos Juárez, en el que su esposa, "Nina" Aragonés dirigía la cartera de Desarrollo Social.
Torres señaló a los represores Musa Azar, Tomás Garbi, Roberto Díaz (prófugo) y Leopoldo Sánchez como los policías santiagueños que participaron del operativo de su detención.
"Apenas llegué a la DIP, en avenida Belgrano 1160 de la capital santiagueña, comenzaron las torturas, me introducían la cabeza en un pileta con agua de un baño, además de tirarme de los cabellos, los pezones y, a causa de ello, perdí mi embarazo, que era el primero y muy deseado por la pareja", relató.
Tras un breve paso por la Escuela de Policía y una incomunicación de 20 días, Torres recordó que en la cárcel de mujeres fue interrogada en presencia de sus torturadores por el entonces juez federal Santiago Grand.
"Ese juez me interrogó en presencia de mis torturadores, Musa Azar y Ramiro López, obligándome a firmar que estaba presente mi abogado defensor, cuando en realidad no lo dejaron ingresar", puntualizó.
La mujer, ahora de 59 años, denunció que en esa cárcel fue "manoseada por el entonces ministro de Gobierno, Robín Zaiek, que con frecuencia hacía sacar a chicas adolescentes detenidas por contravenciones, para participar de fiestas privadas".
Como contrapartida, recordó con afecto a la monja Ana María Betani, que visitaba a las presas políticas y "mantenía informados" a sus familiares a costa de vejaciones, como cuando "la religiosa fue desnudada y tocada".
"Todo lo contrario fue el cura (Carlos) Marozzi, capellán del Ejército, que únicamente nos visitaba para decirnos que teníamos que colaborar, decir qué actividades realizaban nuestros compañeros", añadió.
También detalló los permanentes castigos y malos tratos a los que fueron sometidas en la cárcel de mujeres por guardiacárceles, entre las que mencionó a Marta Villalba, Marta Castillo y Marta Cejas, ésta última exmujer del represor Musa Azar.
Sobre los días en que permaneció detenida en la SIDE, Torres dijo que pudo reconocer a los estudiantes universitarios Cecilio Kamenetzky y Mario Giribaldi, ambos aún desaparecidos, quienes "se encontraban en un estado deplorable por las torturas".
"Una noche, Giribaldi, como anunciando su final, me pidió que, si salía viva, busque a su pequeña hija y le diga que la quería mucho y que le pedía perdón por todo lo que iba a pasar", narró Torres entre lágrimas.

