Para la oposición, la Justicia tiene pruebas para avanzar en el procesamiento de Boudou
Macri consideró que el vicepresidente intentó “una estafa al Estado” y pidió que la Justicia actúe / Boudou está de visita oficial en El Salvador.
Río Gallegos, Buenos Aires. La presidenta Cristina Fernández volvió a eludir pronunciarse sobre la situación de su vice, Amado Boudou, quien fue citado a indagatoria en una causa por aparente tráfico de influencias.
Por segundo día consecutivo desde que la justicia federal citó al vicepresidente, la jefa del Estado evitó pronunciarse en primera persona sobre el caso, durante un acto de gestión en su provincia, Santa Cruz.
Mientras Boudou se encuentra en El Salvador en misión institucional, desde los sectores de la oposición, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, reclamó “dejar actuar a la Justicia” en el caso Ciccone, tras el llamado a indagatoria al vicepresidente.
Rodeado de ruralistas en el Congreso de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), en Entre Ríos, Macri consideró que “está bien” la decisión adoptada por el juez federal Ariel Lijo respecto de Boudou y expresó que este tipo de acciones “venía muy demorada”.
“Pedimos que no se corran más a fiscales y a jueces” que llevan a delante este tipo de investigaciones, dijo el líder del PRO, quien además consideró que en el caso expreso de Boudou, “el juez decidirá” lo que debe suceder con el vicepresidente.
Consultado por la comparación que tiene este tipo de investigaciones con la causa que se le siguió de las escuchas, Macri manifestó que esa era “una causa inventada”, mientras que en el caso Ciccone “es una estafa al Estado”.
Cristina, vestida con un tailleur en otoñales tonos de marrón y negro, luego de unas inauguraciones, reproches al sciolismo y elogios a la gestión de su ministro de Economía, Axel Kicillof, por el acuerdo con el Club de París, saludó al público afectuosamente y apenas esbozó una sonrisa para la prensa. Los periodistas, una vez más, vieron limitado su acceso a la protagonista del acto por el “corralito” de vallas que se instaló en un sector del gimnasio para contener a los medios.
Otros referentes de la oposición reiteraron ayer que el juez Lijo tiene “pruebas” para avanzar con el procesamiento del vicepresidente, luego de su declaración indagatoria por la causa Ciccone, que será en julio. El kirchnerismo, en tanto, denunció que el funcionario padece un “linchamiento mediático”.
En el Frente Amplio Unen afirmaron que Lijo “tiene elementos de prueba importantes” para avanzar sobre Boudou, mientras que desde el Frente Renovador buscaron vincular al diputado kirchnerista Martín Insaurralde y lo acusaron de ser “socio político principal” de Boudou.
En representación del kirchnerismo, el senador Marcelo Fuentes consideró que la citación del vice responde a un “linchamiento mediático” y rechazó que tenga que dejar su cargo.
“Boudou no es sólo Boudou, no es un funcionario cualquiera. Primero fue la persona elegida por la Presidenta para sucederla en el poder; segundo, es el presidente en ejercicio cuando la Presidenta viaja, no estamos hablando de cualquiera”, planteó la diputada nacional del GEN Margarita Stolbizer. Al respecto, agregó que Boudou “preparó el negocio pero ese negocio en el 2010 le fue ofrecido a Néstor Kirchner”, por lo que planteó que “de ninguna manera la Presidenta y Kirchner estaban al margen de este negocio”.
Opiniones
Margarita Stolbizer (Diputada de Unen). "Él preparó el negocio, pero en 2010 le fue ofrecido a Kirchner. Después, lo terminó haciendo solo, pero de ninguna manera la Presidenta y Kirchner estaban al margen".
Jorge Altamira (Referente del Partido Obrero). Pidió la renuncia de Boudou para que pueda "ser juzgado como cualquier ciudadano de a pie", ya que si sigue en el cargo "goza de los privilegios del poder para defenderse".
Graciela Ocaña (Legisladora porteña). "Aquí hay elementos contundentes, testigos, elementos telefónicos que avalan todos los testimonios y que creo colocan al vicepresidente en una situación muy difícil judicialmente".
En El Salvador
Con estudiantes. Sonriente y en mangas de camisa se mostró ayer el vicepresidente, Amado Boudou, en El Salvador, donde viajó apenas minutos después de que el juez federal Ariel Lijo lo citara a declarar por el caso de la eximprenta Ciccone. A la espera de la asunción del nuevo presidente, Salvador Sánchez Cerén –que será hoy–, Boudou ocupó parte de su agenda en una visita a la Universidad de El Salvador, donde tuvo un intercambio con estudiantes.

