Para consultores, los errores de Juez y la imagen de Schiaretti fueron claves
Los consultores valoraron que De la Sota saliera a buscar los votos que no tenía. A Juez se le cayó la propuesta.
La imagen en alza del gobierno de Juan Schiaretti, una acertada estrategia para diluir los efectos de la percepción negativa del candidato, la realización de propuestas concretas (como el boleto gratis), el estancamiento radical como alternativa política y gruesos errores de todo tipo de su principal adversario, Luis Juez, fueron considerados por los consultores de opinión como los factores claves del contundente triunfo de José Manuel de la Sota. "Juez fue en su momento la expresión de algo que ya no existe", se animó a asegurar Julio Aurelio, titular de Aresco, y uno de los principales asesores en la materia del próximo gobernador. "Pierde sentido su proyecto porque su propuesta se le ha ido cayendo a pedazos"; insistió el veterano encuestador respecto del postulante del Frente Cívico y Social.La mayoría de los consultores, sin embargo, encontró más méritos en la propia campaña del oficialismo que déficits en sus competidores para justificar la brecha de más de 13 puntos en gobernador y vice.Aurelio, Luis Dall'Aglio, Gustavo Córdoba y Roberto Schreiner, concidieron en que la sociedad ha valorado en buena medida la gestión de Schiaretti para depositar su voto por De la Sota. "Hace cuatro meses, De la Sota medía apenas nueve puntos, con una imagen negativa de 50 por ciento en la Capital", recordó Córdoba. En ese sentido, la creatividad publicitaria "hizo su trabajo neutralizando esa imagen negativa" y potenciando propuestas "concretas y muy profesionales, es decir, bien estudiadas", comentó. "Juez nunca tuvo reacción cuando De la Sota dijo: Yo no soy el que más sabe, sino el que más aprendió", acotó. Para Dall'Aglio, a fin de 2009 había quedado planteada "una situación de cambio muy madura" que le abría las puertas a Juez, pero Schiaretti jugó un rol decisivo con la inversión pública. "Esto empezó claramente por el interior y más tarde en la Capital", añadió.El actual gobernador, según este consultor, termina su administración con un nivel de aprobación del 59 por ciento en la capital y del 65 en el interior, un capital que consiguió trasladar a la propuesta electoral de De la Sota con aquel slogan "somos el cambio que sigue". "La gente ya venía hablando de este cambio antes que se lanzara la frase", evaluó."Desde 2009, Juez se dedicó a legitimar el porcentaje de votos que tenía, que es muy similar al que lo apoyó ahora, en lugar de salir a buscar los votos que no tenía. Pero De la Sota salió a buscar lo que no tenía y la gente lo vio como un tipo que garantizaba la gobernabilidad sin conflictos. El electorado no busca un salvador, sino alguien que administre", dijo Schreiner, de Ideco.

