“Nadie nos marca la cancha”, desafió la Presidenta antes de la marcha
No hizo mención a la movilización por Nisman. “Somos un país de ovarios, al menos hasta el 10 de diciembre”, expresó.
Buenos Aires. Horas antes de la marcha en memoria del fiscal Alberto Nisman, la presidenta Cristina Fernández no hizo ninguna mención a esa movilización, pero pronunció un vehemente discurso por cadena nacional, al encabezar en el partido bonaerense de Zárate un acto en el que habilitó la generación a pleno de la central nuclear "Néstor Kirchner", en el complejo de Atucha. En tono desafiante, expresó: "Este gobierno no permite que nadie le marque la cancha. Ni a Néstor (Kirchner) ni a mí nos ha gritado ningún empresario en una mesa. Antes gobernaban otros, que no eran los votados. Ahora no", en referencia al empresariado que criticó los acuerdos económicos con China.También enfatizó que "estamos abiertos a todo el mundo, pero sin imposiciones de nadie, porque somos un país, como digo yo, de ovarios, por lo menos hasta el 10 de diciembre, después va a haber que elegir"En medio de los aplausos de sus funcionarios y de militantes K, señaló: "Los argentinos hemos trabajado mucho para llegar a este punto, no podemos permitir que nos trasladen conflictos o que intenten enfrentarnos entre los argentinos" y reiteró "el Estado no es mío, no me lo llevo a mi casa, y después de 2015 tenemos que garantizarnos que quien quede al frente tenga estas mismas ideas de autonomía".En otro tramo, disparó: "Algunos de adentro no nos perdonan haber terminado con la ignominia de la obediencia debida y el punto final". Agregó que nuestro país es "un ejemplo en derechos humanos".Sostuvo que los argentinos están "cansados de ir de punto" en materia de relaciones comerciales a nivel internacional y aseguró que quieren "ser banca alguna vez".Al defender los acuerdos que firmó con China, la Presidenta dijo que "hay un mundo nuevo, hay actores nuevos. Lejos de ser malo, es bueno para nosotros, nos permite tener socios, nos permite dejar de ir siempre de punto".Remarcó que "no son voces ingenuas" aquellos sectores que cuestionan la política industrial del Gobierno y pidió que "no nos vengan a contar a nosotros que no vamos a defender el trabajo y las empresas de los argentinos".Destacó la política oficial de no proliferación nuclear, al sostener que la Argentina no le pone "bombas a nadie" ni amenazan "con misiles nucleares a nadie"."la Argentina está entre los 11 países que producen uranio enriquecido, pero es líder en materia de no proliferación. No le ponemos bombas nucleares a nadie ni amenazamos con misiles nucleares a nadie", enfatizó la jefa de Estado, que remarcó la importancia de "incorporar al sistema energético nacional al cien por cien la tercera central nuclear" nacional.La presidenta partió por la tarde hacia la localidad de Chapadmalal, en la costa Atlántica, y evitó así su estadía en la residencia de Olivos durante la marcha del silencio.

